Protestas en Tirana: Chocan manifestantes y fuerzas de seguridad
La tensión en la capital albanesa, Tirana, alcanza su punto álgido tras violentos enfrentamientos entre manifestantes de la oposición y la policía, dejando un saldo de múltiples heridos y detenciones.
Al menos 16 agentes del orden resultaron heridos y 13 personas fueron arrestadas durante una manifestación que tuvo lugar el martes, según informaron las autoridades. Los disturbios estallaron cuando los opositores lanzaron cócteles Molotov y piedras hacia edificios gubernamentales, mientras la policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua.
Focalización en el Gobierno
Los objetivos principales del descontento incluyeron el parlamento y la oficina del primer ministro, en una protesta convocada por el líder opositor Sali Berisha. Berisha, ex primer ministro y rival acérrimo del actual mandatario Edi Rama, denunció que un diputado de su partido centroderechista había sido hospitalizado debido a lesiones sufridas durante los enfrentamientos.
Corrupción en el Gobierno
Este evento se suma a una serie de manifestaciones organizadas por el Partido Democrático de Berisha, que ha acusado a Rama de corrupción. Un hecho relevante en este contexto es la suspensión de la Viceprimera Ministra, Belinda Balluku, quien enfrenta cargos de corrupción relacionados con la adjudicación de contratos públicos. El caso se centra en el escándalo del túnel de Llogara, donde se alegan violaciones a la igualdad en la adjudicación de obras públicas.
Conflicto institucional
Rama ha llevado el asunto ante el Tribunal Constitucional solicitando el restablecimiento temporal de Balluku, lo que ha profundizado la crisis institucional en el país, dejando a los fiscales a la espera de un voto parlamentario que levante su inmunidad.
Desconfianza ciudadana
Berisha no escapa a las acusaciones de corrupción, siendo señalado por presuntamente haber otorgado contratos públicos ventajosos a su círculo cercano, algo que él niega rotundamente. En un intento por galvanizar a los ciudadanos, exhortó a la multitud a «unirse para derrocar a este gobierno y establecer un gobierno técnico que prepare elecciones anticipadas, libres y justas». Una nueva manifestación está programada para el 20 de febrero.
Tensión política en aumento
La atmósfera de protesta se enmarca en un contexto donde los partidos políticos se acusan mutuamente de corrupción y vínculos con el crimen organizado. El analista político Mentor Kikia ha señalado que tanto la oposición como el gobierno presentan desventajas similares, resaltando la creciente desconfianza de los ciudadanos: «La gente ha votado repetidamente por el mal menor para eliminar al mal mayor», comentó.
El panorama político en Albania ha sido testigo de protestas volátiles en los últimos años, con una constante interpelación a la ética entre los líderes de diversos partidos.
