Superávit Fiscal de Enero: ¿Sostenibilidad o Solo una Ilusión?
El último informe del superávit fiscal de enero ha sembrado incertidumbre en el gobierno argentino, en medio de la crisis industrial. A pesar de presentar números positivos, surgen dudas sobre la capacidad de mantener el equilibrio de las cuentas fiscales en un entorno económico complicado.
Durante el primer mes del año, se registró un superávit fiscal notable, tanto a nivel primario como financiero. Sin embargo, esta cifra esconde realidades complicadas que merecen atención.
Un Superávit Cuestionado
Luis Caputo, actual ministro de Economía, destacó que los ingresos extraordinarios de más de $1 billón provenientes de la privatización de centrales hidroeléctricas contribuyeron a estos números positivos. Sin embargo, se trata de un ingreso excepcional que no se repetirá, lo que pone en tela de juicio la viabilidad del superávit en los meses siguientes.
Si consideramos únicamente los ingresos regulares, el superávit primario se habría reducido drásticamente, mientras que el superávit financiero apenas alcanzó los $65.256 millones, en un mes conocido por sus altos pagos de intereses de deuda.
Impacto de la Recaudación Fiscal
La recaudación real, ajustada por inflación, ha mostrado una tendencia alarmante: lleva seis meses en caída interanual, siendo enero particularmente preocupante con un descenso del 8,1%. Esta disminución se suma a un ligero recorte del gasto, que apenas bajó un 0,7% interanual.
Variaciones en Sectores Específicos
Si bien es cierto que algunos sectores, como los exportadores agrícolas, han visto un alivio tributario, los números son, en general, desalentadores. La recaudación del IVA, fundamental para la economía, ha tenido una caída del 3%, lo que es difícil de justificar en un contexto de supuesta recuperación económica.
Desafíos en la Gestión del Gasto
Los analistas advierten sobre las dificultades que enfrentará el gobierno para continuar realizando recortes en el gasto, especialmente en áreas como las jubilaciones, que representan un 45% del presupuesto y están atadas a la inflación. Aumentaron un 2,8% en enero y se espera que sigan subiendo, complicando aún más la situación fiscal.
Reformas Necesarias
El informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) sugiere que solo una reducción significativa en los subsidios a servicios públicos puede ayudar a alcanzar un equilibrio fiscal sostenible. Sin embargo, se generan escepticismos sobre la viabilidad de depender únicamente de aumentos tarifarios sin reformas estructurales profundas.
La Polémica del Fondo de Asistencia Laboral
Otro aspecto que ha despertado críticas es el uso del nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL) como potencial fuente de financiamiento del Tesoro. Con aportes obligatorios de empleadores, se estima que podría acumular $3.000 millones anuales, una suma que podría impactar negativamente en el régimen previsional.
Caputo ha manifestado la intención de fomentar un mercado de capitales interno más robusto, pero los analistas perciben la creación del FAL como una posible vía para financiar el déficit, aumentando la dependencia de fuentes de financiamiento cuestionables.
En resumen, aunque se presenta un superávit fiscal en enero, las cifras dejan más preguntas que respuestas sobre la sostenibilidad de la política económica del gobierno argentino.
