Despliegue de reservas de petróleo: la AIE responde a la crisis en el estrecho de Ormuz
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha decidido liberar 400 millones de barriles de petróleo ante la inminente falta de suministro que amenaza el mercado global, consecuencia del conflicto en Irán.
El anuncio fue realizado por su director ejecutivo, Fatih Birol, luego de que el gobierno iraní advirtiera sobre un posible bloqueo en el estrecho de Ormuz, vital para el transporte del 20% del petróleo mundial.
Una respuesta histórica de la AIE
Birol destacó que los 32 países miembros de la AIE votaron unánimemente a favor de esta histórica liberación de reservas, una medida jamás vista anteriormente dentro del organismo que gestiona políticas energéticas y reservas estratégicas.
La AIE, compuesta mayormente por naciones industrializadas de Europa, América del Norte y Asia-Pacífico, ha considerado esta acción como esencial ante los desafíos sin precedentes que enfrenta el mercado petrolero.
Circulación de reservas en tiempo oportuno
Las reservas de emergencia serán puestas a disposición del mercado según las necesidades particulares de cada país miembro. Esta decisión marca la sexta liberación coordinada desde que la AIE se fundó, sumándose a ocasiones previas en 1991, 2005, 2011 y en varias ocasiones el año pasado.
Las reservas actuales de la AIE ascienden a más de 1.200 millones de barriles, además de otros 600 millones en manos de la industria petrolera para cumplir con regulaciones gubernamentales.
Impacto en los precios del petróleo y la gasolina
Previamente al conflicto, el precio de los barriles Brent y WTI rondaba los US$60, cifra que comenzó a escalar tras el inicio de las hostilidades, con picos por encima de los US$100, aunque recientemente se ha estabilizado entre US$80 y US$90.
La subida de precios ha afectado a los consumidores, elevando notablemente el costo de la gasolina en múltiples países, que ahora buscan implementar medidas preventivas ante una posible profundización de la crisis.
Irán intensifica sus amenazas
Por su parte, el régimen iraní anunció un cambio en su estrategia, enfocándose en bloquear el estrecho de Ormuz en lugar de realizar ataques militares directos. Esta táctica es vista como un intento de incrementar los precios del petróleo y aumentar el costo del conflicto para Estados Unidos y sus aliados.
El portavoz militar Ebrahim Zolfaqari enfatizó que ningún barril de petróleo podrá cruzar el estrecho con destino a Estados Unidos, Israel y sus aliados. «Cualquier buque en esa dirección será considerado un objetivo legítimo», advirtió.
Además, se anticipa que el precio del petróleo podría alcanzar los US$200 si la situación no se estabiliza, creando un clima de preocupación en el ámbito económico global.
