La Cruda Realidad de la Pobreza Infantil en Argentina: Un Desafío Urgente
Casi el 60% de los niños y adolescentes en Argentina se encuentra bajo la línea de pobreza, enfrentando dificultades serias para acceder a una alimentación adecuada, según el nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, que se basa en datos recabados en 2025.
El estudio revela que el 53,6% de los menores vive en condiciones de pobreza, con un 10,7% en situación de indigencia. Estos preocupantes números reflejan que millones de niños y niñas no pueden cubrir sus necesidades básicas, incluyendo alimentación, vivienda, y acceso a educación y servicios esenciales.
Inseguridad Alimentaria: Un Problema Alarmante
Uno de los puntos más críticos del informe es la elevada tasa de inseguridad alimentaria. Un 28,8% de los menores enfrentó dificultades significativas para alimentarse adecuadamente en 2025, y el 13,2% se vio expuesto a situaciones severas de hambre. Esta situación es particularmente grave en los hogares de menores ingresos y en las zonas urbanas vulnerables, como el Gran Buenos Aires.
Otras Privaciones Estructurales
El informe también destaca déficits en el acceso a servicios de salud, condiciones habitacionales precarias y otras privaciones que afectan el desarrollo físico y educativo de los niños. A pesar de que algunos indicadores macroeconómicos sugieren una mejora parcial, el contexto de desigualdad persiste como un obstáculo vital para el bienestar infantil.
Evolución de la Pobreza Infantil en los Últimos Años
El análisis también muestra que, aunque la pobreza infantil ha disminuido del 62,9% en 2023 al 53,6% en 2025, sigue siendo alarmantemente alta. Si bien se percibe una ligera mejora, expertos advierten que es solo una solución temporal y que aún estamos lejos de erradicar la pobreza en el país.
Un Panorama Histórico Desalentador
Desde 2010, la pobreza infantil ha mostrado un aumento significativo. En ese año, la afectación era del 45,2%, con breves períodos de reducción. Sin embargo, la realidad se deterioró drásticamente a partir de 2018, culminando en un aumento vertiginoso durante la pandemia.
Conclusiones Críticas
El informe subraya la existencia de un núcleo duro de pobreza infantil estructural en Argentina. Las persistentes carencias en alimentación, salud y condiciones de vida, junto con la concentración geográfica de estas desigualdades, dificultan cualquier esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de los niños en el país.
