Ian Collard Declina Comparecer Ante el Comité Parlamentario en el Caso Mandelson
La controversia por la designación de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en Washington da un giro inesperado: Ian Collard, figura clave en el tema, opta por presentar solo respuestas escritas ante el comité de asuntos exteriores.
La diputada Emily Thornberry había solicitado que Collard compareciera el martes pasado, pero confirmó el sábado que se limitaría a aportar documentación escrita. Este comité ya ha escuchado declaraciones de otros altos funcionarios, incluyendo a Olly Robbins, quien recientemente dejó su cargo tras la decisión de aprobar la candidatura de Mandelson tras una revisión de seguridad polémica.
La Revelación de Olly Robbins
Robbins, el funcionario más alto del Ministerio de Relaciones Exteriores, mencionó que Collard le había informado sobre las conclusiones de la evaluación de seguridad que colocaban a Mandelson en una situación complicada, sugiriendo que la aprobación de su clearance debería ser denegada. Esta declaración ha generado un debate intenso en el parlamento acerca de las verdaderas razones detrás de su nombramiento.
El Contexto de la Situación
Collard, exembajador en Líbano y Panamá y actualmente jefe de seguridad del Ministerio de Relaciones Exteriores, ha sido central en este escándalo. Thornberry ha solicitado que presente su versión de una reunión crucial en la que se discutió la aplicación de Mandelson y si sintió presión para otorgarle el clearance, a la luz de las afirmaciones de Robbins acerca de un ambiente presionante desde Downing Street.
Preguntas Clave para Collard
En su comunicación, Thornberry pidió a Collard que aclarara varios puntos, incluyendo si había visto el formulario de evaluación de seguridad que indicaba preocupaciones significativas sobre el historial del candidato. Además, inquirió si colaboró en la toma de decisiones sobre cómo se manejaría la situación durante el período entre su nombramiento y la obtención del clearance.
Las Declaraciones de Starmer
El líder laborista Keir Starmer ha defendido su postura, argumentando que ni Robbins ni él fueron informados adecuadamente sobre los hallazgos de la vetting. También enfatizó que, de haber sabido la verdad sobre la evaluación, no habría permitido a Mandelson convertirse en su embajador en Washington.
Presiones y Decisiones Controversiales
Desde su designación, Mandelson había estado recibiendo información altamente clasificada sin haber completado totalmente el proceso de seguridad, lo que ha suscitado interrogantes sobre la decisión de su nombramiento. Según Starmer, la presión que enfrentó Robbins se limitó a la urgencia habitual del gobierno y no incluyó la desestimación del proceso de vetting.
La situación continúa generando tensiones dentro del Parlamento, mientras el comité espera respuestas escritas de Collard y se preparan para una posible comparecencia futura si surgen nuevas preguntas.
