La carne de burro: ¿una opción sin futuro en la gastronomía argentina?
El empresario Alberto Samid cuestiona la viabilidad de la carne de burro en el mercado argentino y sostiene que su comercialización es mínima y poco prometedora.
Impacto marginal en la industria cárnica
En un análisis reciente, Samid afirmó: “Tenemos muy pocos burros en comparación con los bovinos. A lo sumo, hay 100,000 burros, mientras que existen alrededor de 50 millones de vacas en el país. Por lo tanto, su impacto es insignificante”. Durante una entrevista en Radio Del Plata, el empresario enfatizó que las necesidades alimentarias de la población definen el interés por productos alternativos.
“Cuando hay hambre, no hay pan duro”, agregó, sugiriendo que en situaciones de escasez, se recurriría a toda clase de alimentos, señalando cómo en otros continentes se consumen incluso animales como gatos y perros.
Similitudes con otras carnes
Samid también compartió su experiencia personal con carnes menos convencionales: “He probado mortadela de caballo, que es realmente buena. La carne de caballo es firme y dulzona, perfecta para este tipo de productos”. En este contexto, mencionó que “la carne de burro tiene características similares, siendo también firme y dulce”.
Al preguntar sobre el potencial de expansión para la carne de burro, su respuesta fue directa: “No hay suficiente cantidad. Con menos de 100,000 burros, apenas puedes abastecer dos o tres carnicerías. No tiene futuro”.
