Aldo Abram: El Futuro del Dólar y su Impacto en la Economía Argentina
El economista Aldo Abram plantea una nueva perspectiva sobre la política monetaria del Gobierno, abordando la confusión en torno a las bandas cambiarias y su influencia en el mercado. Su análisis invita a repensar las expectativas económicas.
En una reciente entrevista con Canal E, Aldo Abram analizó el nuevo enfoque monetario del Gobierno argentino y cuestionó cómo el mercado malinterpreta el funcionamiento de las bandas cambiarias.
Un Nuevo Enfoque en la Acumulación de Reservas
Para Abram, la clave no radica tanto en las bandas cambiarias, sino en la estrategia de acumulación de reservas. “Lo más relevante de este nuevo esquema es cómo se compran reservas”, destacó. El economista advirtió sobre las “falsas expectativas” generadas respecto al comportamiento del tipo de cambio.
Errores Conceptuales en el Análisis Económico
Según el especialista, hay una confusión generalizada entre analistas. “Muchos creen que el tipo de cambio debe ajustarse conforme a la inflación pasada, lo cual es un error”, explicó. Para Abram, la depreciación de una moneda se refleja primero en el mercado cambiario y más tarde impacta en los precios de los bienes y servicios.
La Imparcialidad de las Bandas Cambiarias
El economista enfatizó que la elevación del techo de la banda no establece el valor del dólar, aunque puede inducir confusión en quienes no comprenden el mercado cambiario. “La banda no fija el tipo de cambio, pero puede crear expectativas erróneas”, afirmó, sugiriendo que esto puede resultar en una creciente distancia entre el dólar de mercado y el límite superior de la banda.
Dólar, Inflación y Perspectivas Económicas
Abram proyectó una desaceleración de la inflación en los próximos meses, afirmando que “podríamos ver cifras por debajo del 2% y probablemente incluso por debajo del 1% en el segundo semestre”. Estima que el cierre del año podría situarse alrededor del 15% en términos de inflación.
Presupuesto y Metas Económicas
Respecto al Presupuesto, Abram reconoció que los objetivos son ambiciosos, pero resaltó un aspecto positivo: “Las discrepancias con las proyecciones de los economistas son menos pronunciadas que en el pasado”. Además, al referirse al blanqueo de capitales, descartó una fuga masiva de capitales, argumentando que “no creo que busquen salir del riesgo argentino, ya que a la larga ha sido un negocio rentable”.
