Asalto mortal en Malí: Muere el Ministro de Defensa en ataque de grupos jihadistas
La violencia en Malí alcanzó un nuevo pico tras el trágico fallecimiento del Ministro de Defensa, el General Sadio Camara, durante un ataque coordinado por jihadistas y rebeldes. Este evento ha sacudido a la nación, que enfrenta un prolongado conflicto con grupos terroristas.
La tarde del domingo, el gobierno de Malí confirmó la muerte del General Sadio Camara a través de un comunicado en Facebook. El ministro fue abatido durante un ataque que tuvo lugar el sábado, donde su residencia fue objetivo de un terrorista suicida y otros asaltantes, como anunció el portavoz del gobierno, el General Issa Ousmane Coulibaly, en la televisión estatal.
Según el informe oficial, Camara se enfrentó a los agresores y, aunque logró neutralizar a algunos de ellos, sufrió heridas graves. Fue trasladado al hospital, donde falleció debido a sus lesiones.
Un ataque sin precedentes en Bamako
El ataque, considerado el más grande contra el ejército maliense en la capital y otros puntos del país, pone a prueba los esfuerzos de seguridad de la nación, incluidos los respaldos rusos que operan en el área. En el asalto resultaron heridas 16 personas, tanto civiles como militares, y se reportaron varias bajas entre los atacantes.
Las autoridades aseguraron que los ataques han cesado, aunque quedan muchas interrogantes sobre la seguridad nacional.
Kidal: La situación se complica
En un giro de eventos, el Frente de Liberación de Azawad (FLA), un grupo separatista liderado por tuaregs, anunció su control sobre la ciudad de Kidal tras la retirada de las fuerzas rusas y del ejército maliense. “Kidal es declarado libre”, afirmó Mohamed El Maouloud Ramadan, portavoz del FLA.
El General Oumar Diarra, al mando de las fuerzas armadas, confirmó la reestructuración del ejército en la región, indicando su desplazamiento a Anefis, situado a 100 kilómetros al sur de Kidal. Esta área había sido un bastión rebelde antes de ser recuperada por las fuerzas gubernamentales y mercenarios rusos este año.
Colaboración de grupos insurgentes
El reciente ataque marca un momento inédito, pues por primera vez, separatistas y el grupo vinculado a al-Qaida, JNIM, unieron fuerzas. Ramadan declaró que esta operación busca defender al pueblo contra el régimen militar en Bamako, y pidió a Rusia que revaluara su apoyo al gobierno, alegando que sus acciones habían intensificado el sufrimiento de la población civil.
En respuesta a los disturbios, se impuso un toque de queda de tres días en el distrito de Bamako, que comenzará a las 21:00 horas hasta las 06:00.
Una amenaza regional en expansión
La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) condenó los ataques, instando a todas las naciones y fuerzas de seguridad a unirse en un esfuerzo coordinado para combatir esta violencia que ha escalado en los últimos años.
El panorama de seguridad en la región se ha deteriorado, y tras los golpes militares en Mali, Níger y Burkina Faso, las juntas han girado su mirada hacia Rusia en busca de apoyo, mientras la ola de ataques por parte de militantes sigue aumentando.
