De Barro a Poesía: La Historia de un Poeta del Asentamiento Costa Esperanza
Desde las calles de un barrio carenciado, un joven descubre la poesía como su salvación. Su relato provocador invita a reflexionar sobre los estigmas que enfrentan aquellos que provienen de contextos vulnerables.
Guido Chapedi, un joven poeta, comparte su trayectoria desde las humildes calles de Costa Esperanza, un asentamiento popular en General San Martín, donde creció en condiciones difíciles pero enriquecedoras. Su historia es un testimonio de cómo las palabras pueden convertirse en un refugio ante la adversidad.
Raíces profundas en el barro
Guido relata su llegada al mundo a través de un entorno marcado por la lucha diaria. En un barrio donde el agua potable era un lujo y las calles eran de tierra, la vida se tornaba compleja. “Vengo del barro, de un lugar donde el agua se buscaba en la casa de una vecina”, cuenta, evocando recuerdos que parecen lejanos, pero que siguen palpando en su presente.
El poder transformador de la lectura
La falta de recursos no disminuyó su sed de conocimiento. Con apenas cinco años, aprendió a leer gracias a su madre, quien guardaba una pequeña biblioteca en casa. “Desde ese momento, nunca dejé de leer”, menciona, subrayando cómo cada libro se convirtió en una ventana hacia un mundo más grande.
Un primer poema que despierta una pasión
A la edad de once años, Guido se atrevió a escribir su primer poema por encargo de un amigo, quien quería conquistar a una chica. “Aquel poema fue la chispa que encendió mi amor por la poesía”, confiesa, recordando esa conexión inicial que lo llevó a plasmar sus propias vivencias en versos.
Un camino lleno de obstáculos
La vida en el barrio seguía su curso, marcado por los peligros y las decisiones difíciles. Mientras su pasión por la escritura crecía, el contexto problemático en el que vivía no le daba tregua. “Había problemas de drogas, delincuencia y un sentido de pérdida”, señala, reflejando la realidad compleja de su entorno.
La búsqueda por ser escuchado
A los diecisiete, decidió aventurarse a publicar su primer libro, “Un refugio en mi memoria”. A pesar de los rechazos de las editoriales tradicionales, la perseverancia lo llevó a descubrir el mundo de la publicación independiente, donde encontró su voz auténtica.
Un escritor en el barrio
Con cada poesía compartida en redes sociales, Guido comenzó a construir una comunidad alrededor de su obra. “Las redes me permitieron conectar con otros escritores y soñadores”, comenta, enfatizando el poder de la colaboración y la comunidad en su desarrollo artístico.
Rompiendo los estigmas
A sus veintitrés años, Chapedi desafía las percepciones sobre quienes provienen de barrios vulnerables. “Desde un asentamiento pueden surgir no solo historias de lucha, sino también voces de talento y creatividad”, recalca, instando a quienes lo leen a no dejarse limitar por su origen.
Un legado de perseverancia
Editando y vendiendo su obra, Guido ha vendido más de quinientos libros y promete seguir creando. “No permitiré que los estigmas me definan”, afirma con determinación, alentando a otros a soñar en grande y a luchar por sus pasiones.
“Si naciste en un barrio humilde, tus oportunidades pueden ser limitadas, pero eso no significa que debas resignarte. La perseverancia es la clave para abrir nuevas puertas”, concluye, dejando un mensaje inspirador que resuena más allá de las páginas de su poesía.
