En 1989, Astor Piazzolla expresó su deseo de que su música resonara tanto en el 2020 como en el 3000. Hoy, su visionaria afirmación se cumple de manera extraordinaria en el Teatro Colón, donde el musical Astor, Piazzolla Eterno se convierte en uno de los eventos más esperados del año, habiendo agotado entradas incluso antes de su estreno.
La obra, que celebra el legado del genial bandoneonista, es un tributo a la audacia e innovación que caracterizaron su carrera. La dirección de Emiliano Dionisi junto con la dirección musical de Nicolás Guerschberg y artística de Tato Fernández, buscan ofrecer al público una experiencia inolvidable, donde la música y la emoción se entrelazan en un ambiente visual deslumbrante.
“Hacer arte con la vida de alguien que redefinió el tango es un viaje al inconsciente de un genio”, explica Dionisi. La visión de Piazzolla es explorada a través de un espectáculo que busca no solo rendir homenaje, sino también ofrecer una mirada contemporánea de su rica obra.
El desafío de transformar la complejidad musical de Piazzolla en una experiencia teatral no es sencillo. “Necesitábamos encontrar una forma de narrar que reflejara su estilo y espíritu”, añade Guerschberg, enfatizando la riqueza de la propuesta, que promete ser tanto visualmente espectacular como profundamente emocional.
Fernando se une a la conversación resaltando la universalidad de la obra de Piazzolla: “El espectáculo busca hacer vibrar el legado del artista en el presente, rompiendo las barreras del tiempo y el espacio”.
“Un espectáculo sobre Piazzolla no es conformista”, señala Dionisi. El público espera ser sorprendido y emocionado, un reto que el equipo toma con seriedad, pero también con entusiasmo. “El material es tan rico que proporciona un trampolín alto, lleno de posibilidades”, concluye.
Consciente de la dificultad de homenajear a un artista del calibre de Piazzolla, el equipo está dispuesto a correr riesgos. “Nos arriesgamos sabiamente” dice Fernández, añadiendo que la propuesta tiene que ser tanto disruptiva como auténtica. “Queremos que el público sienta la misma pasión que nosotros experimentamos al crear este espectáculo”.
“La idea es que todo el show sea un viaje sensorial”, afirma Dionisi, quien espera que la combinación de música, escenografía y narrativa deje una huella duradera en cada espectador. “Queremos desafiar las expectativas, explorar nuevos límites y, sobre todo, celebrar a Piazzolla como debe ser: con valentía y creatividad”.