El Futuro Brillante de la Agroindustria Argentina: ¿Podría Aumentar un 90% en la Próxima Década?
La agroindustria argentina se vislumbra con un asombroso potencial de crecimiento en los próximos diez años, siempre y cuando se implementen políticas que favorezcan la inversión y reduzcan la carga fiscal. Un reciente informe revela un panorama alentador para el sector.
De acuerdo con un estudio del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y el IAE Business School, la producción agroindustrial podría alcanzar una expansión de hasta un 90% en la próxima década, posicionándose como el pilar fundamental del crecimiento económico argentino.
Condiciones Favorables para el Crecimiento
El informe destaca que, con un alivio impositivo y avances en infraestructura y tecnología, la producción agroindustrial podría llegar a 251 millones de toneladas. Este aumento impactaría positivamente en el producto bruto interno (PBI) y en la generación de divisas del país.
Un Pilar Fundamental para la Economía
Actualmente, el complejo agroindustrial representa el 23% del PBI y cerca del 60% de las exportaciones nacionales. Es importante subrayar que los complejos oleaginosos y cerealeros contribuyen con el 45% de los ingresos de divisas que recibe Argentina.
Potencial y Desafíos
El estudio revela que Argentina posee una base productiva agroindustrial extraordinaria. Sin embargo, Guillermo D’Andrea, profesor del IAE Business School, destaca que este potencial se ve limitado por factores macroeconómicos que obstaculizan la inversión.
A lo largo de los últimos 30 años, la producción agrícola se ha triplicado a pesar de que el área sembrada solo se ha duplicado, gracias a la adopción de biotecnología y mejoras logísticas. Sin embargo, el estudio advierte que la alta carga impositiva es uno de los principales frenos al desarrollo.
Impacto de la Carga Impositiva
La presión fiscal sobre la renta agrícola ronda el 55,5%, llegando incluso al 63,6% en junio de 2025 para cultivos como soja, maíz, trigo y girasol. Este contexto incide directamente en las decisiones de inversión, limitando la adopción de nuevas tecnologías en el agro.
Daniel Mamone, investigador del IAE Business School, explica que “la presión fiscal actual reduce los incentivos a invertir, por lo que corregir este esquema es clave para liberar el potencial productivo del sector”.
Comparativa Internacional y Propuestas
Comparando a nivel internacional, los productores de la Unión Europea reciben apoyos equivalentes al 16% e incluso China y Estados Unidos tienen cifras significativas. En este marco, la eliminación de los Derechos de Exportación (DEX) podría transformar radicalmente el escenario productivo.
Bernardo Piazzardi, investigador de la Universidad Austral, señala que “al eliminar las retenciones y mejorar la infraestructura, el agro podría convertirse en el motor del crecimiento argentino”.
Infraestructura y Tecnología: Factores Críticos
El estudio también menciona las limitaciones logísticas. Actualmente, el 90% del transporte de granos se realiza por camión, aumentando costos. La mayoría de la red vial está en mal estado, con un 62% de caminos municipales sin pavimentar, lo que agrava la situación.
Según el informe, sería necesario invertir entre 3.200 y 6.500 millones de dólares anualmente para mejorar estas condiciones, una suma relativamente baja comparada con el aporte tributario del sector, que alcanzó los 28.686 millones de dólares en 2023.
Disposición a Invertir
El 80% de los productores se muestra dispuesto a modernizar su equipamiento si las condiciones de rentabilidad y financiamiento mejoran. No obstante, la incorporación de tecnología es un requisito esencial para estimular un proceso de expansión sostenible.
Un Futuro Prometedor
Con políticas que eliminen retenciones, optimicen la logística, fomenten la adopción tecnológica y amplíen el área agrícola en 6,5 millones de hectáreas, el sector podría crecer hasta un 90% en los próximos diez años, fortaleciendo su papel en la economía y preparando el terreno para la realización de importantes obras de infraestructura.
Piazzardi concluye que “la clave es transformar la lógica extractiva en una estrategia de inversión y productividad, posicionando al agro como el eje del crecimiento argentino”.
