Argentina se Pronuncia en la ONU: Apoyo a la Intervención en Venezuela
En una tensa sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador argentino, Francisco Tropepi, mostró su respaldo a las recientes acciones de Estados Unidos en Venezuela, mientras abogó por la liberación de un argentino detenido en el país caribeño.
Durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU), celebrada en Nueva York, Francisco Tropepi hizo eco de una alineación clara con Estados Unidos tras la intervención militar en Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Tropepi destacó la «determinación» del gobierno estadounidense y condenó la falta de libertades en la nación sudamericana.
Apoyo a Estados Unidos y Llamado a la Liberación de Gallo
El embajador argentino expresó: «El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los Estados Unidos». Además, solicitó a las autoridades venezolanas que faciliten la liberación de Nahuel Gallo, un gendarme argentino que lleva más de un año detenido en el país.
Críticas Internacionales a la Intervención Militar
La postura de Argentina contrasta marcadamente con la de otras naciones de América Latina como Brasil, Chile, Colombia y México, que condenaron la intervención estadounidense. El embajador brasileño advirtió que estas acciones constituyen una «gravísima afrenta» a la soberanía de Venezuela, creando un «peligroso precedente» para la comunidad internacional.
Los Riesgos de la Violencia y el Multilateralismo
Brasil enfatizó que aceptar la intervención podría llevar a un incremento de la violencia y erosionar el multilateralismo, destacando el alarmante contexto internacional con múltiples conflictos armados y crisis humanitarias.
Un Llamado a la Paz Regional
El representante de México subrayó que América Latina debería permanecer como una zona de paz, recordando que el uso de la fuerza está prohibido según el derecho internacional. La embajadora de Colombia también condenó el ataque estadounidense, argumentando que la Carta de las Naciones Unidas solo permite el uso de la fuerza en circunstancias excepcionales.
