Caída de la Reforma Laboral: Gobernadores Logran Mantener el Impuesto a las Ganancias Sin Cambios
La reciente decisión del Gobierno de eliminar un artículo clave de la reforma laboral que proponía disminuir la alícuota del Impuesto a las Ganancias para empresas ha generado un intenso debate. Gastón Fernández Celli, reconocido tributarista, analiza las implicaciones de esta medida.
En declaraciones a Canal E, Fernández Celli explicó que la preocupación de los gobernadores sobre la recaudación fue fundamental en la decisión de mantener la tasa actual del impuesto, que oscila entre el 25% y el 35%.
La propuesta inicial contemplaba un recorte del 10% en las dos primeras escalas, lo que habría significado cambios significativos para las empresas. «En lugar de un 35%, se planteaba reducir la alícuota a un 31,5%, y de un 30% a un 27%», detalló el experto.
Impacto en la Coparticipación de las Provincias
La cuestión central radica en la coparticipación: las provincias obtienen el 55% de esta recaudación, lo que generó inquietudes sobre la reducción de ingresos. Finalmente, la decisión del Ejecutivo de eliminar el artículo deja las tasas sin modificaciones.
Perspectivas de la Reforma Laboral
Fernández Celli señala que este cambio podría facilitar la aprobación de la reforma laboral. “La eliminación de este artículo parece aclarar el camino hacia su implementación”, afirmó.
A pesar del regreso al statu quo en el Impuesto a las Ganancias, el tributarista destacó otros incentivos vigentes. “El RIMI, que ofrece amortización acelerada para las pymes, seguirá en pie, al igual que las actualizaciones de quebrantos impositivos”, comentó.
Desafíos para las PYMEs
No obstante, eliminar la baja en Ganancias se presenta como una oportunidad desaprovechada. “Una reducción de la alícuota podría haberle permitido a las empresas mantener más capital para inversiones”, reflexionó. En un panorama económico inclemente, esta decisión se percibe como “contradictoria”.
Fernández Celli advirtió que la carga tributaria actual asfixia a las pymes. “Los factores que más preocupan son los débitos y créditos, ingresos brutos y costos laborales”, puntualizó.
El Futuro de la Competencia Empresarial
El tributarista también mencionó el impuesto al cheque, que retiene un 0,6% por cada movimiento en la cuenta corriente, y criticó las altas alícuotas de ingresos brutos. La posibilidad de una reforma estructural parece distante ante estas condiciones. “Si ni siquiera se puede bajar la alícuota de ganancias, abordar otros aspectos es aún más complicado”, sentenció.
Finalmente, resaltó que para que las pymes puedan competir en igualdad de condiciones, se necesita una estructura más robusta. “No hay incentivos que permitan a todas las empresas competir en pie de igualdad”, concluyó.
