El Girasol Argentino: Un Cultivo en Auge que Captura Mire de Todo el Mundo
El girasol argentino está viviendo un momento dorado gracias a la estabilidad en los precios internacionales y una demanda robusta que no muestra signos de desaceleración.
Diego Pasi, reconocido analista del mercado agrícola y consultor, compartió sus perspectivas sobre el floreciente sector desde Tandil, una de las zonas más productivas del país, donde el cultivo del girasol goza de una larga tradición.
Un Contexto Global que Favorece el Cultivo
Según Pasi, el sudeste de Buenos Aires ha encontrado en el girasol un aliado ideal. «Esta región se ha adaptado perfectamente a las condiciones climáticas», destacó, subrayando que los rendimientos en este cultivo han mejorado notablemente en los últimos años, generando atractivos márgenes de rentabilidad.
Impacto del Conflicto entre Rusia y Ucrania en los Precios
El alza en los precios internacionales ha sido catalizada por el conflicto entre Rusia y Ucrania, dos de los principales productores de girasol y aceite a nivel global. “La situación geopolítica ha beneficiado notablemente al sector”, afirmó Pasi. Además, la creciente demanda de aceites de girasol en India ha llevado los precios a cifras récord, proporcionando excelentes márgenes para los productores argentinos.
Crecimiento Sustancial en el Área Sembrada
La superficie dedicada al girasol ha experimentado un aumento significativo, superando los 3 millones de hectáreas en la última campaña, un incremento notable en comparación con cifras pasadas. El noreste argentino ha visto un desarrollo especial, aumentando de 200,000 a casi 500,000 hectáreas, favorecido por condiciones climáticas óptimas.
Perspectivas para el Futuro del Girasol
De cara a la campaña 2026/27, Pasi prevé que el área sembrada se mantenga estable respecto al año anterior. No obstante, advirtió que ciertas regiones podrían ajustar su producción debido al fenómeno de “El Niño”. “Se anticipan mayores lluvias, lo que podría no favorecer al girasol en algunas áreas, llevándolas a cultivar más soja”, explicó.
Con un panorama internacional favorable y un crecimiento sostenido en su producción, el girasol argentino se posiciona como un cultivo clave para el futuro de la agricultura del país, ofreciendo oportunidades únicas para los productores y consumidores globales.

