Avances y Desafíos: ¿Hacia una Igualdad de Género Real en el Trabajo?
El debate sobre la igualdad de género en el ámbito laboral ha cobrado fuerza en la última década, pero los resultados aún dejan mucho que desear. Un reciente informe de McKinsey y LeanIn.Org destaca que, aunque se han hecho progresos, estos son frágiles y, en algunos aspectos, se ha alcanzado un estancamiento preocupante.
Una Brecha Persistente
A pesar de que las mujeres ingresan al mercado laboral en cantidades similares a los hombres, su avance en los niveles de decisión se vuelve dificultoso. El primer ascenso significativo, el passage a puestos gerenciales, es un verdadero obstáculo. Por cada 100 hombres que obtienen un puesto de liderazgo, solo 93 mujeres logran hacerlo, y para las mujeres de color, la cifra se reduce a 74. Esto crea un efecto acumulativo que complica aún más su acceso a roles de mayor jerarquía.
Consecuencias de la Subrepresentación Femenina
A pesar de un incremento lento en su representación, las mujeres todavía ocupan menos de un tercio de los puestos ejecutivos. Esta falta de diversidad en los espacios de decisión limita las perspectivas y empobrece la calidad de las decisiones tomadas, afectando la capacidad de las organizaciones para adaptarse a un entorno social cada vez más complejo. En tiempos de crisis económica y cambios globales, muchas empresas parecen relegar la equidad de género a un segundo plano, ignorando su relevancia para la competitividad y el desarrollo sostenido.
La Motivación en Juego
El desánimo se hace evidente ante estas estadísticas. Mientras que el 69% de las mujeres que comienzan su carrera aspira a una promoción, el porcentaje asciende al 80% en los hombres. Entre los profesionales de alto nivel, el 84% de las mujeres se muestra dispuesta a ascender, frente al 92% de sus colegas masculinos. Esto refleja una desmotivación no por falta de ambición, sino por un sistema que ofrece menor apoyo y recompensa incierta.
Impactos en América Latina
En la región, las dificultades estructurales se agravan. La informalidad laboral, las responsabilidades de cuidado no remuneradas y el acceso desigual al financiamiento limitan las oportunidades para muchas mujeres. En Argentina, la situación es alarmante: según el Índice Global de Brecha de Género 2025, el país descendió cinco posiciones, ocupando el puesto 37 de 148, evidenciando estancamientos en áreas clave como la participación económica.
Retos para el Futuro
Según el informe Women in Business 2025 de Grant Thornton, las mujeres representan solo el 34% de los cargos de alta dirección en Argentina, una cifra que, aunque es un avance, sigue siendo insuficiente para modificar el panorama del poder en el ámbito laboral.
Demandas de un Cambio Real
Frente a este contexto, la igualdad de género ya no debe ser vista como una mera aspiración, sino como una necesidad imperante. Es fundamental implementar medidas efectivas, invertir de manera sostenida y redefinir conceptos como el liderazgo y el éxito profesional. Es esencial que el talento femenino sea reconocido y potenciado, y que los sistemas laborales reflejen la realidad de su composición.
Una Oportunidad en el Horizonte
En 2026, América Latina tendrá la oportunidad de profundizar este debate en el Foro GLI Latam (Gender Lens Investing Forum) en Perú, donde se discutirán estrategias de inversión con enfoque de género. Este encuentro será crucial para abordar cómo el capital puede utilizarse para cerrar las brechas estructurales que persisten en el mercado laboral.
Urgencia de Actuar
La pregunta no es si podemos avanzar más rápido hacia la igualdad, sino si podemos seguir permitiendo que su progreso se retrase. Cada año sin acción concreta perpetúa desigualdades que, más tarde, demandan décadas para ser revertidas. La evidencia es clara; lo que falta es una determinación firme por el cambio.
