Polémica en Minneapolis: La muerte de Renee Nicole Good suscita un intenso debate sobre el uso de la fuerza
En un reciente operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, la muerte de Renee Nicole Good, una madre de 37 años, ha reavivado preocupaciones sobre la actuación de las fuerzas federales en Estados Unidos. Nuevas imágenes han generado un profundo cuestionamiento sobre las decisiones tomadas durante la intervención.
El video, compartido por un medio local de Minnesota, muestra los momentos previos al trágico desenlace, aunque no captura el instante del disparo. A través de la grabación, se puede escuchar a Good hablando de forma serena desde su vehículo mientras los agentes le ordenan que salga.
“Tranquilo, amigo, no estoy enojada contigo”, se la oye decir, mientras otro individuo, fuera del auto, mantiene un intercambio verbal acalorado con los oficiales. Tras esto, se registran disparos y el impacto posterior del vehículo de Good contra otro coche estacionado.
Defensa propia o uso excesivo de la fuerza: Dos versiones en conflicto
La Secretaría de Seguridad Nacional, bajo la dirección de Kristi Noem, sostiene que el agente involucrado actuó en defensa propia ante un supuesto intento de atropello por parte de Good. La narrativa oficial alega que la mujer aceleró su vehículo, poniendo en riesgo no solo la vida del agente, sino también la de otros transeúntes.
El vicepresidente JD Vance respaldó esta interpretación, afirmando que las imágenes evidencian la existencia de una situación peligrosa. El ex presidente Donald Trump también defendió la acción del oficial, atribuyendo las críticas a una confrontación entre sectores progresistas y las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y otros líderes de la oposición han demandado una investigación independiente sobre el episodio. Plantean que el video no proporciona pruebas concluyentes y advierten sobre posibles excesos en el procedimiento de las fuerzas federales en entornos urbanos.
Renee Nicole Good, conocida en la comunidad por su compromiso social y su labor creativa, deja atrás a su hijo de seis años, quien ahora está bajo el cuidado de su abuela. Su madre, Donna Ganger, expresó profunda indignación al enterarse de los hechos, manifestando que “es una locura que la hayan matado” y sugiriendo que su hija actuó por temor ante la presencia de los agentes.
Este incidente, ocurrido a solo unos pasos del hogar de Good y a poco más de un kilómetro del sitio donde George Floyd perdió la vida en 2020, resalta la tensión social en una ciudad marcada por el debate sobre la violencia policial.
