Estados Unidos se Retira de Organismos Internacionales: Un Retroceso sin Precedentes
La reciente decisión del presidente de EE.UU., Donald Trump, de suspender la participación del país en múltiples agencias de la ONU y otros organismos internacionales ha generado un gran impacto a nivel mundial. Esta medida afecta a 66 entidades y marca un cambio drástico en las relaciones internacionales de Estados Unidos.
El pasado miércoles, Trump firmó una orden ejecutiva que pone fin a la participación estadounidense en diversas organizaciones que abordan temas como el clima, la migración y los derechos laborales. Esta decisión ha sido calificada como el mayor retroceso en cooperación global en tiempos modernos.
Las Razones Detrás de la Decisión
El Secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la medida al señalar que estos organismos eran redundantes, mal gestionados y, en muchos casos, estaban dominados por intereses ajenos a las necesidades estadounidenses. Rubio enfatizó: «Es inaceptable seguir enviando recursos económicos de los contribuyentes a estas instituciones sin obtener resultados concretos».
Consecuencias para el Acuerdo Climático Global
La salida de EE.UU. del Marco de Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático deja al país como el único ausente del marco global dedicado a la lucha contra el cambio climático. Trump ha cuestionado la validez del cambio climático, y su administración ya había retirado al país del Acuerdo de París.
Críticas desde el Entorno Científico y Político
Expertos y exfuncionarios de la administración han reaccionado enérgicamente a esta decisión. Gina McCarthy, exasesora nacional de clima, la describió como «cortoplacista y vergonzosa», advirtiendo que Estados Unidos perderá su influencia en inversiones globales por el clima. Por otro lado, Rob Jackson, un destacado científico del clima, advirtió que esto podría dar excusas a otras naciones para retrasar sus compromisos climáticos.
Organizaciones Afectadas
El impacto es extendido, ya que el país también se retirará del Fondo de Población de las Naciones Unidas, que ofrece servicios de salud sexual y reproductiva. Esta organización fue objeto de recortes de fondos en la administración de Trump, a pesar de que revisiones del Departamento de Estado no encontraron evidencia de las acusaciones en su contra.
Asimismo, otros organismos afectados incluyen el Carbon Free Energy Compact y la Universidad de Naciones Unidas, entre muchos más. La administración ha adoptado una política de «menú a la carta» respecto al financiamiento de la ONU, enfocándose solo en aquellas iniciativas que alinean con sus objetivos.
Un Nuevo Enfoque hacia el Multilateralismo
Este enfoque sugiere un cambio radical en la manera en que las administraciones republicanas y demócratas históricamente han interactuado con la ONU. Organizaciones no gubernamentales están cerrando proyectos debido a la reducción de la asistencia extranjera, y la ONU ha recortado personal y programas en respuesta a estas decisiones.
Por parte de la administración, se busca redirigir recursos hacia organizaciones internacionales donde EE.UU. compite con China, como la Unión Internacional de Telecomunicaciones y la Organización Internacional del Trabajo. Esta estrategia ha preocupado no solo a aliados, sino también a adversarios, en un contexto global cada vez más tenso.
