Impactante accidente: Mujer ebria atropelló y asesinó a un hombre en Tigre
Las redes sociales fueron testigos de las reflexiones de Yesica Loreley Quevedo, quien tras compartir mensajes sobre el autocuidado, se vio involucrada en un trágico accidente que cobró la vida de Ramón Oscar Olivera.
Una reflexión que se tornó trágica
Yesica Loreley Quevedo, de 41 años, se dedicaba a la venta de productos para yoga y solía grabarse mientras conducía, compartiendo sus pensamientos con sus seguidores. Sin embargo, el pasado domingo, su imprudencia al volante resultó en un fatal desenlace cuando atropelló a Ramón Oscar Olivera, un hombre de 49 años, en General Pacheco, partido de Tigre.
El fatal encuentro en la ruta
Olivera, quien realizaba tareas de mantenimiento en Nordelta, se desplazaba temprano desde la casa de su pareja. Desgraciadamente, en el trayecto, Quevedo lo impactó con su camioneta Jeep Renegade blanca mientras él caminaba hacia su trabajo, causando su muerte instantánea.
Pruebas inquietantes tras el accidente
El test de alcoholemia realizado a Quevedo dio un resultado positivo de 0,63 gramos de alcohol por litro de sangre, cuando la ley en la Provincia establece una tolerancia cero. Además, su vehículo tenía antecedentes de infracciones de tránsito por exceso de velocidad.
Contradicciones en sus mensajes de vida
En sus redes, Quevedo había publicado un video hace tres semanas donde hablaba sobre la necesidad de pausar y respirar, lo que contrasta drásticamente con su conducta posterior. En el clip, reflexionaba sobre la presión de fin de año, sugiriendo la importancia de encontrar momentos de calma.
Reacciones en redes sociales
Después de la tragedia, varios usuarios comenzaron a comentar sobre sus publicaciones previas, destacando la inconsistencia entre sus mensajes y acciones. Comentarios como «Cuando se maneja no se toma [alcohol] ni se usa el celular» ejemplifican la indignación de la comunidad.
Un trágico recordatorio
Este lamentable accidente subraya la importancia de la responsabilidad al volante y cómo las decisiones imprudentes pueden tener consecuencias letales. La historia de Quevedo y Olivera nos invita a reflexionar sobre la vida, la seguridad y el respeto por los demás, especialmente en el contexto de la conducción.
