Susana Romero: La musa que cautivó a Salvador Dalí y rompió barreras en el mundo del espectáculo
Conocida por su carisma en la televisión y su talento artístico, Susana Romero revela pasajes inolvidables de su vida, incluyendo su encuentro con el icónico Salvador Dalí, que dejó huella en su carrera.
Una vida llena de arte y encanto
Susana Romero nació en Buenos Aires el 20 de junio de 1958. Es reconocida no solo como actriz y locutora, sino también como artista plástica. Su figura se ha moldeado a lo largo de las décadas, estableciendo un legado en la televisión argentina y el arte contemporáneo.
Ese encuentro inolvidable con Dalí
Romero recuerda el día que fue convocada al prestigioso hotel Le Meurice en París, donde se encontró con Salvador Dalí y su esposa, Gala. «Él estaba buscando una modelo con características específicas», comenta. La artista destaca cómo Dalí se mostraba afable con las costumbres argentinas, hablando sobre el mate y el dulce de leche. En ese momento, ella era joven y delgada, características que le interesaban al maestro surrealista.
Un símbolo de belleza argentina
En 1973, Susana fue coronada Miss Argentina en un certamen rodeado de aspirantes rubias. Su belleza particular, con rasgos autóctonos, la convirtió en un ícono que abrió puertas futuras, incluso para figuras como Pampita. «La morocha que rompió con el molde», así se le conoce.
Del modelaje a la pintura
Más adelante, la artista decidió explorar el mundo de la pintura, exponiendo sus obras en una galería en el corazón de Buenos Aires. Su estilo, caracterizado por la influencia de Kandinsky, la llevó a crear obras que capturan la esencia de su vida y experiencias. “Siempre he sentido que la pintura ha estado conmigo desde el principio”, refleja Romero.
Desafiando estereotipos
Romero aborda la percepción que se tiene de ella en la industria del entretenimiento y cómo ciertas expectativas a menudo la dejaron sentir como un objeto de deseo, más que como una profesional. “Siempre he sido vista como un trofeo”, confiesa. Sin embargo, con su arte, busca ser reconocida en su totalidad.
Reflexiones sobre su legado
En cada conversación, Susana revela su conexión con el pasado y la evolución que ha tenido a lo largo de su vida. “No tengo ningún recuerdo material de mi encuentro con Dalí, pero esa experiencia quedó grabada en mi corazón”, asegura.
Un camino no exento de dificultades
Romero describe las tensiones en el mundo del espectáculo tras la muerte de figuras icónicas como Alberto Olmedo. «Fue un periodo de vacío profesional, donde nos excluyeron a muchas», comenta. Esta experiencia resalta su fortaleza y determinación por seguir adelante en un entorno cambiante.
Una mirada al futuro
Con una vida llena de aprendizajes, Susana Romero mira hacia el futuro con entusiasmo y un deseo ferviente de seguir creando. “Este es mi tiempo”, afirma, reflejando su profunda conexión con el arte y su deseo de ser vista por lo que realmente es: una artista multifacética que ha desafiado al tiempo y las expectativas.
