Desempleo en la Industria Textil: Coteminas Anuncia Nuevos Despidos en Argentina
La crisis económica golpea fuertemente al sector textil argentino, con Coteminas anunciando la desvinculación de 57 trabajadores en su planta de La Banda, Santiago del Estero, sumándose a una preocupante tendencia de despidos.
Un panorama sombrío para Coteminas
La reconocida empresa brasileña Coteminas, que produce sábanas y toallas bajo las marcas Arco Iris y Palette, ha confirmado la desvinculación de 57 empleados, un duro golpe para la economía local que se suma a los 56 despidos registrados en noviembre de 2025.
Esta situación comprometida en la industria textil es atribuida a múltiples factores críticos, como la caída del poder adquisitivo, el aumento de importaciones y los altos costos de producción. En un comunicado, Coteminas explicó que «los despidos son una respuesta a la delicada condición del mercado actual».
Impacto en el empleo y en la producción
Desde la crisis sanitaria de 2020, la planta ha visto reducir su personal en un 66%, operando con solo un tercio de su capacidad anterior de 1,200 trabajadores. Mario Díaz, delegado de la Asociación Obrera Textil (AOT), destacó que la empresa enfrenta un exceso de stock, haciéndola incapaz de vender sus productos ante la competencia de importaciones baratas.
El representante también advirtió que seguirán produciéndose despidos si no hay una mejora en la situación económica: «La dirección ha sido clara sobre la continuidad de esta problemática», afirmó.
Desgaste en otras plantas textiles
La crisis no se limita solo a Coteminas. La empresa Emilio Alal ha cerrado definitivamente sus plantas de hilados y telas en Goya, Corrientes, despidiendo a 260 operarios. Esta decisión ha sido impulsada por la inviabilidad de operar en un mercado vulnerado por imports y la caída del consumo. La situación también afecta a su planta en Villa Ángela, Chaco, donde se repite la misma historia de incertidumbre laboral.
Números que reflejan la crisis textil
Los últimos datos de la Fundación Pro Tejer son alarmantes: en noviembre de 2025, la producción textil registró una caída del 36.7% en comparación con el año anterior. La utilización de la capacidad instalada en el sector se desplomó al 29.2%, el nivel más bajo registrado en la industria manufacturera.
Además, el incremento de las importaciones fue notable, con un aumento del 71% interanual en las cantidades de productos extranjeros. El panorama se complica aún más con la caída del poder adquisitivo, que redujo en un 4% los salarios reales, evidenciando así los retos a los que se enfrenta la industria local.
