Citi Respalda el CLARITY Act: ¿Un Nuevo Horizonte para las Criptomonedas en EE.UU.?
El gigante bancario Citi subraya la importancia de la ley CLARITY Act como un paso esencial para la regulación de las criptomonedas en Estados Unidos, aunque plantea desafíos por las plataformas DeFi y las stablecoins.
Importancia del CLARITY Act en el Mercado Cripto
Citi señala que la ley CLARITY Act es fundamental para legitimar las criptomonedas en el país. Este proyecto se presenta como la base necesaria para estructurar un marco legal para los activos digitales, apuntando a la clarificación de las responsabilidades regulatorias.
La propuesta legislativa busca definir qué organismos supervisarán el mercado, cómo serán clasificados los distintos tokens y qué operaciones estarán sujetas a las normativas de valores o commodities. Este esquema resulta esencial para brindar seguridad jurídica a los inversores y empresas involucradas en el sector.
Desafíos en la Discusión Legislativa
A pesar del respaldo a la iniciativa, Citi advierte que las finanzas descentralizadas (DeFi) representan un reto considerable. La conversación actual se centra en determinar cuándo y cómo los protocolos descentralizados y sus desarrolladores deben ser considerados como prestadores de servicios regulados.
Adicionalmente, existen divergencias sobre el tratamiento de las recompensas asociadas a stablecoins y la tokenización de acciones, dos áreas críticas que pueden influir fuertemente en el desarrollo futuro del sector.
Avances y Expectativas en el Senado
Recientemente, la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó el CLARITY Act con 294 votos a favor y 134 en contra, representando un avance significativo en el proceso legislativo.
La iniciativa ahora se traslada al Senado, donde se anticipa que las negociaciones se intensifiquen. Si es aprobada, el CLARITY Act podría colocar a Estados Unidos en la vanguardia de la regulación cripto, proporcionando un marco estable para empresas, desarrolladores y usuarios del ecosistema.
Para Citi, este avance es crucial para lograr que los activos digitales alcancen un nivel de legitimidad comparable al de los instrumentos financieros tradicionales.
