El Consumo en los Supermercados: Un Enero Tranquilo y Aumentos Preocupantes
La situación económica ha dejado su huella en el consumo en los supermercados bonaerenses durante enero, un mes que tradicionalmente muestra menor actividad. Sin embargo, el contexto actual ha intensificado esta tendencia.
Según Fernando Savore, referente del sector, enero ha mostrado un movimiento de ventas considerablemente tranquilo. A pesar de la estacionalidad que afecta a este periodo, Savore señaló que «históricamente, enero y febrero son meses donde muchas familias se toman días de descanso, lo que resulta en menos consumo». Este año, no obstante, factores económicos han profundizado la baja en las compras.
Aumentos en productos básicos
Durante el mes pasado, se observaron incrementos en diversos rubros. “Los lácteos aumentaron un 2,5% en enero, y ya nos advirtieron que en febrero podría ser similar”, explicó Savore. También se registraron alzas en alimentos envasados, con un aumento cercano al 3%, y en productos de limpieza y perfumería, que oscilaron entre el 5% y el 6%.
Costos operativos en aumento
Los supermercados están lidiando con un aumento de costos que impacta en sus operaciones. “El costo de la energía eléctrica y los impuestos locales han subido considerablemente, volviéndose una carga demasiado pesada”, comentó Savore. Esta situación, a su vez, se compara con la estabilidad en los salarios de las familias que, a su vez, deben destinar más dinero para servicios básicos como luz, transporte y educación, lo que termina afectando el consumo.
Desafíos en las mediciones de inflación
En relación a la renuncia del presidente del INDEC, Savore fue cauteloso pero crítico respecto a las mediciones de inflación. “Las cifras deberían ser más profundas y segmentadas, algo que el organismo puede y debe hacer”, aseguró.
El auge del e-commerce
A pesar de la situación complicada, Savore destacó el crecimiento del comercio electrónico. “El e-commerce ha crecido enormemente, y hoy se vende mucha comida por internet, no solo indumentaria”, explicó. Este cambio en los hábitos de compra podría influir en la percepción de la caída del consumo, aunque los recientes aumentos en precios generan preocupación. “En 60 días, un incremento del 5% en productos básicos es significativo”, concluyó, esperanzado en que febrero no traiga más subidas que agraven la economía de los trabajadores.
