La Renovación en Siria: Se Desmantela la Herencia del Régimen de Al-Assad
Después de más de cinco décadas bajo el control del régimen de Bashar al-Assad, los sirios dan pasos significativos hacia la libertad, eliminando símbolos de opresión de su entorno cotidiano.
El 8 de diciembre de 2024 marcó un hito histórico en Siria: fuerzas opositoras capturaron Damasco, desencadenando una revuelta popular que llevó a los ciudadanos a borrar el legado del régimen. Imágenes de Al-Assad fueron destruidas y su nombre fue eliminado de edificios públicos, reflejando un nuevo amanecer para la nación.
Un Cambio Radical en la Infraestructura Nacional
Desde que Hafez al-Assad asumió el poder en 1970, su nombre estuvo presente en cada rincón del país, desde escuelas hasta aeropuertos. La reciente caída del régimen llevó a la renombración del Aeropuerto Internacional Basil al-Assad en Latakia, volviendo a su denominación geográfica original.
A medida que los nuevos gobiernos locales han comenzado a reemplazar letreros con nombres de la familia Al-Assad, el reto ahora radica en desmantelar una ideología profundamente arraigada.
Desmantelando el Marco Legal de la Culturología
Según la investigadora legal Maya Hussein al-Khatib, el entorno legislativo de Siria ha sido un facilitador de la apropiación simbólica de propiedades estatales. La Ley de Administración Local N° 107 de 2011 otorgó a los consejos ejecutivos el poder de nombrar espacios sin supervisión judicial adecuada.
Este ‘poder discrecional’ se volvió herramienta de lealtad en un sistema carente de controles. A pesar de que la Constitución siria no prohíbe el nombramiento de instalaciones en honor a personas vivas, su aplicación ha estado marcada por abusos.
El Impacto Psicológico de la Propaganda del Régimen
La psicóloga Ghazal Samih indica que quienes crecieron en un ambiente que glorificaba al dictador a menudo pierden la capacidad de cuestionar la autoridad. Este fenómeno no es solo mental; los recursos emocionales limitados conducen a una sensibilidad extrema frente a cualquier diferencia.
Las personas se funden en una identidad colectiva impuesta, creyendo que la veneración del líder es esencial para su supervivencia social. Samih subraya la urgencia de fomentar el pensamiento crítico y una separación entre emociones y trabajo institucional para restaurar la ciudadanía.
Reformas Propuestas para la Justicia Transicional
Al-Khatib aboga por una justicia simbólica transicional que revise y reemplace las convenciones de nombramiento impuestas en los últimos cincuenta años con símbolos nacionales inclusivos. Este proceso podría incluir la creación de un Comité Nacional de Símbolos formado por jueces, historiadores y ciudadanos comunes.
Asimismo, se requieren mecanismos que protejan la propiedad pública del uso simbólico indebido, promoviendo cláusulas constitucionales que eviten la glorificación individual mediante fondos públicos.
Sin embargo, como advierte Samih, la legalidad por sí sola no puede erradicar la necesidad psicológica de un líder. Para lograr una democracia funcional, es esencial desarrollar aceptación de la diversidad a través de la educación y los medios, transformando el vínculo de pertenencia del individuo hacia su país y no hacia un líder.
