¡Transforma vidas! La Escuela de Perros Guía Argentinos lanza una convocatoria para familias
La Escuela de Perros Guía Argentinos abre sus puertas a nuevas familias solidarias dispuestas a colaborar en la socialización de cachorros que se convertirán en fieles acompañantes de personas con discapacidad visual.
La Escuela de Perros Guía Argentinos (EPGA) ha iniciado una intensa convocatoria dirigida a familias interesadas en participar en la socialización de cachorros que, en un futuro, ayudarán a personas ciegas o con disminución visual. Con más de 15 años de experiencia, esta institución se destaca como la única en el país enfocada en el entrenamiento de perros guía.
Hasta ahora, 40 cachorros han sido socializados con familias, mientras que más de 20 han trabajado directamente junto a entrenadores. Esta iniciativa tiene como finalidad ampliar la red de apoyo para fortalecer la movilidad y autonomía de quienes más lo necesitan.

Invitación abierta para familias: ¡Participa!
En esta primera fase, la EPGA busca incorporar a 10 familias para la socialización de cachorros, con la posibilidad de sumar 7 más en una segunda etapa. Aunque la prioridad es la zona sur del Gran Buenos Aires, la convocatoria es abierta a todas partes, y la participación no implica ningún costo: la escuela se encarga de la alimentación y atención veterinaria, ofreciendo además acompañamiento constante a través del Puppy Club.
Proceso de formación integral
El entrenamiento de un perro guía comienza desde su nacimiento y se extiende aproximadamente por dos años. Los seleccionados suelen ser Labradores Retriever y Golden Retriever, elegidos por su carácter equilibrado y su capacidad de aprendizaje. Una vez finalizado su entrenamiento, cada perro acompaña a una persona usuaria durante un promedio de 8 años. El acceso a perros guía en Argentina sigue siendo limitado, y cada nuevo cachorro representa una valiosa oportunidad de inclusión.

El papel de las familias de socialización
Las conocidas como Puppy Raisers juegan un rol esencial en el desarrollo inicial de los cachorros, integrándolos en la vida cotidiana y ayudándolos a adaptarse a diferentes ambientes y estímulos. Carlos Botindari, director de Relaciones Institucionales de la EPGA, enfatiza: “El rol que desempeñan las familias es fundamental para preparar a los cachorros en su futuro como perros guía”. Este acompañamiento se ejecuta bajo la supervisión de entrenadores profesionales, garantizando una socialización temprana que es clave para su seguridad y confianza en el trabajo que realizarán.
Los participantes del programa destacan la experiencia enriquecedora. Yanina Gardonio, quien ha estado involucrada en el proyecto desde 2012, comparte: “Lo más importante es el propósito para el cual están siendo criados estos cachorros: ser los ojos de alguien que no tiene visión”. La gradual exposición a diversas personas y entornos no solo fortalece el carácter del animal, sino que también preserva su etapa de juego y cariño. Gracias al apoyo nutricional de Royal Canin, este proyecto sigue consolidándose, y cada nueva familia que se une se convierte en parte de una cadena transformadora.
