Tragedia en Olivos: El desgarrador relato de un padre tras la muerte de su hijo soldado
La conmoción por el suicidio de Rodrigo Gómez, un joven soldado, resuena en la comunidad argentina. Su padre, Juan Carlos, alza la voz y critica duramente al gobierno bonaerense, buscando justicia en medio del dolor.
Juan Carlos Gómez, padre de Rodrigo, quien se quitó la vida en diciembre pasado en la Quinta de Olivos, rompió el silencio y arremetió contra las autoridades de la provincia de Buenos Aires, afirmando: “La ineficiencia del Gobierno, encabezado por Kicillof y su ministro de seguridad, permite que haya celulares en las cárceles”.
Un grito de dolor y desesperación
La familia de Rodrigo enfrenta una pérdida devastadora. En una entrevista conmovedora, Juan Carlos expresó su desconsuelo: “Perder un hijo es un dolor inmenso. Siempre decía que debía ser al revés; sin embargo, me tocó traerlo en un cajón a casa”.
La vida dentro de las cárceles
El padre del soldado denunció la situación en los penales bonaerenses, asegurando que los internos gozan de comodidades inusuales. “Tienen WiFi, buena comida y un techo sobre sus cabezas; hacen lo que quieren. Las víctimas son los que estamos afuera, la gente que trabaja y lucha a diario”, comentó.
El cruel entramado de extorsión
Días atrás, Juan Carlos había relatado cómo los internos acceden a teléfonos y computadoras, lo que permite la extorsión desde las prisiones. “Si el gobierno instalara inhibidores de señal, esto no ocurriría. Desde adentro, están despojando a quienes se esfuerzan por vivir dignamente”, denunció.
El día fatídico
Recordando el momento que cambió su vida, Juan Carlos dijo que recibió una llamada de Buenos Aires cuando salía a trabajar. Aunque su esposa le insistió para responder, esa fue la noticia que les desgarró el corazón: habían perdido a su hijo.
La lucha por un futuro mejor
El padre compartió su sacrificio para mantener a Rodrigo durante su formación. “Trabajamos desde la madrugada hasta la noche para cumplir con sus requerimientos y su educación. Después de meses de sacrificios, lo único que trajimos a casa fue un cajón”, lamentó.
Una red de engaños
Según Juan Carlos, la tragedia comenzó cuando Rodrigo se sumó a una aplicación el 15 de diciembre, donde fue víctima de extorsionadores. En menos de 24 horas, la presión se volvió insoportable, llevándolo a una decisión devastadora.
El impacto de la indiferencia
Para agravar la situación, Juan Carlos afirmó que ninguna autoridad de la provincia se ha puesto en contacto con ellos desde la tragedia. “No han tenido la decencia de ofrecer un pésame”, denunció, subrayando la falta de apoyo institucional en un momento tan crítico.
Rodrigo, de solo 21 años, se convirtió en víctima de una red de extorsión orquestada por delincuentes que, haciéndose pasar por policías, le exigieron más de un millón de pesos, alegando una denuncia falsa en su contra. Un deplorable final para un joven que solo buscaba un futuro.
