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Escándalo en el Hospital Regional: 10 años de firmas falsas

Escándalo en Comodoro Rivadavia: Falsificación de firma de médica en el hospital

María Virginia Valderrey ha denunciado un grave caso de uso indebido de la firma y sello de su madre, Susana Celia Di Sarli, en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Esta irregularidad habría perdurado durante diez años, poniendo en riesgo la veracidad de los registros del sistema de salud pública.

La denuncia indica que la firma de la doctora Di Sarli fue falsificada para cubrir deficiencias en la facturación del hospital a diferentes obras sociales. Según Valderrey, estas acciones ocurrían incluso cuando su madre no estaba en funciones o tras su fallecimiento.

Irregularidades en la administración del hospital

Este caso revela la inexistencia de investigaciones internas en el hospital, a pesar de las denuncias previas. «El uso indebido del sello también incluyó la aprobación de procedimientos médicos sin el consentimiento ni la presencia de mi madre», expresó Valderrey en su declaración.

La denunciante relató que, meses antes de su muerte, Di Sarli supo que estaban manipulando su firma para diversos usos no autorizados. Además, la causa judicial ha enfrentado intentos de archivo argumentando la imposibilidad de realizar pericias caligráficas sobre una persona fallecida. Sin embargo, la familia posee documentos que demuestran la firma original de la médica para llevar a cabo los análisis necesarios.

La falta de respuesta de la justicia

En agosto de 2025, Valderrey recibió notificaciones sobre el archivo de la causa y la programación de una audiencia, pero denuncia que no hubo comunicación clara desde entonces. «El juez Cosmaro solicitó una re investigación, pero en seis meses jamás recibí aviso alguno de la Justicia o de la fiscalía para aportar pruebas», indicó.

Desde la División Recuperación de Prestaciones del hospital, se admitió el uso del sello en un contexto informal, justificando esta práctica como un método para acelerar los cobros debido a las históricas falencias administrativas. «Cuento con un reconocimiento que demuestra que no hay ninguna autorización formal de mi madre para operar de esta manera», aseveró Valderrey.

Demandas de justicia y transparencia

La familia de Di Sarli alerta sobre un posible encubrimiento institucional y pide que se determinen las responsabilidades jurídicas. «Me pregunto por qué, cuando mi madre denunció en el hospital lo que estaba sucediendo, no se investigó. No solo reclamo por ella, sino también por el fraude a las obras sociales. Quiero saber realmente qué más se hizo con su sello», concluyó Valderrey.

La situación se ha desarrollado en un marco de informalidad, dado que todo fue acordado verbalmente, lo que complica la presentación de pruebas fehacientes que respalden la autorización.

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