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La historia de Cecilia Ferrare: la oboísta de la Banda Sinfónica de Ciegos y su familia unida por la música

La Melodía de la Vida: La Historia de Cecilia Ferrare y su Familia Música

Cecilia Ferrare ha transformado su hogar en un refugio musical, donde la ausencia de visión no ha apagado la pasión por la música. En un ambiente lleno de acordes y partituras, su historia revela cómo el arte une a una familia con desafíos visuales.

Una Casa Llena de Sonidos

En la entrada de la casa de Cecilia, los bastones blancos reemplazan a los percheros. Al lado, su netbook habla sin cesar y los celulares le cuentan cada mensaje. En el fondo, un teclado convive con un atril de partituras en Braille, mientras el eco de partituras resuena en la sala de ensayo, un espacio donde la música es el aliento diario.

Una Familia Normal en un Mundo Diferente

“Somos una familia normal”, dice Cecilia, riendo mientras describe su hogar, donde la mayoría de sus miembros ve poco o nada. Ella, madre y esposa, ha perdido la vista progresivamente, al igual que dos de sus tres hijos. Sin embargo, en su discurso no se fijan en la falta de visión, sino en la música, que organiza su vida.

Un Legado Musical en la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos

Desde hace 31 años, Cecilia y su esposo Hernán forman parte de la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos “Pascual Grisolía”. En este lugar no solo compartieron su amor por la música, sino también las etapas más significativas de sus vidas, desde su noviazgo hasta su separación.

Cecilia: Una Oboísta Resiliente

La música no ha sido solo un trabajo para Cecilia, sino un refugio. Desde pequeña, sus ojos enfrentaron el reto de cataratas congénitas, lo que no le impidió encontrar autonomía y disfrutar de la música. Su visión deteriorada le enseñó a adaptarse, pero su vida cambió drásticamente cuando, a los 29 años, perdió completamente la vista.

Afrontando la Pérdida de la Visión

Lo más doloroso para Cecilia no fue aprender Braille, sino perder la posibilidad de ver crecer a sus hijos. La conexión visual se desvaneció y las caras de Magalí, Martina y Federico se convirtieron en sombras. “Eso sí me dolió mucho”, confiesa.

Un Viaje Familiar con la Música

Los hijos de Cecilia también enfrentan desafíos visuales. Martina, la del medio, perdió su visión tras un accidente cerebrovascular. Sin embargo, todos han encontrado un camino en la música. Martina trabaja en la Banda Sinfónica, mientras Federico toca instrumentos y estudia Arquitectura. Magalí, aunque se apartó del violonchelo, disfruta de la música desde un ángulo diferente.

Momentos que Conmueven

Recientemente, sus hijos sorprendieron a Cecilia en su cumpleaños, grabando una canción que dejó a la madre emocionada. Ella se dio cuenta de que, a pesar de las dificultades, la música es el hilo conductor que une a su familia. “¿Qué más le puedo pedir a la vida?”, reflexiona al recordar los instantes de creación conjunta que la llenaron de alegría.

Una Familia que Transciende Límites

“Somos una familia única, buscadora del arte”, dice Cecilia, destacando el apoyo mutuo en cada obstáculo. En su hogar, la música no es solo una pasión, sino la forma en que enfrentan la vida, demostrando que el amor y el arte pueden superar cualquier limitación.

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