La Revolución de la Dulzura: Tailandia Busca Reducir el Azúcar en sus Bebidas
Tailandia da un paso audaz hacia la mejora de la salud pública al comprometerse a disminuir la cantidad de azúcar en las bebidas más populares del país. A medida que los clientes observan atentos la preparación de sus bebidas, la cultura del azúcar enfrenta un cambio significativo.
En el bullicioso Bangkok, clientes alzan sus teléfonos mientras observan a la famosa Auntie Nid preparar su célebre té tailandés helado. Con una mezcla de leche condensada, azúcar y té recién colado, el resultado es un deleite cremoso de color naranja intenso, servido en una bolsa de plástico llena de hielo.
Tendencia al Cambio: Compromiso de las Cafeterías
A pesar de la tentadora tradición de las bebidas azucaradas, el gobierno tailandés ha iniciado una campaña para reducir el azúcar en la dieta diaria. Este mes, nueve de las principales cadenas de café se comprometieron a reducir a la mitad el nivel de dulzura que se considera “normal” en sus bebidas, buscando así reeducar el paladar del público.
La Realidad del Consumo de Azúcar en Tailandia
Los tailandeses consumen un promedio de 21 cucharaditas de azúcar al día, muy por encima del límite recomendado de seis por la Organización Mundial de la Salud. Las bebidas azucaradas son las principales responsables de este elevado consumo, llevando a Tailandia a ser uno de los mayores consumidores de calorías provenientes de bebidas endulzadas en Asia.
Medidas para Controlar el Azúcar
El país ha implementado un impuesto gradual sobre las bebidas azucaradas desde 2017, lo que ha incentivado a muchos fabricantes a reformular sus productos para evitar tasas más altas. Sin embargo, este impuesto no afecta a los vendedores ambulantes, quienes ofrecen una variedad deliciosa de opciones que siguen atrayendo a los consumidores.
Impacto en el Comportamiento del Consumidor
La iniciativa reciente incluye las principales cadenas de cafeterías, que ofrecen opciones de dulzura variadas – desde el 0% hasta el 100%. Bajo esta nueva campaña, la máxima dulzura equivaldrá a la mitad de lo que era anteriormente.
Para muchos, como Ann Thumthong, taxista en Bangkok, estas medidas son bienvenidas. Thumthong ha optado por reducir el azúcar en su dieta a medida que se vuelve más consciente de su salud, prefiriendo frutas en lugar de postres. “Se puede entrenar el paladar para necesitar menos azúcar”, afirma.
Educación del Consumidor: El Camino a la Salud
Phumsith Mahasuweerachai, profesor asociado en la Universidad de Khon Kaen, resalta que pequeños cambios pueden motivar a los consumidores a tomar decisiones más saludables. Sus estudios indican que dar opciones sobre la cantidad de dulzura en las bebidas puede llevar a los clientes a elegir menos azúcar.
Tradición vs. Innovación en Sabores
En la popular tienda de Auntie Nid, la clienta Phakamas disfruta de su bebida helada en un caluroso día. Aunque reconoce que consume azúcar de manera ocasional, Auntie Nid, quien ha servido bebidas durante 30 años, se resiste a modificar sus recetas, afirmando que “sin azúcar, el café y el té serían insípidos”.
La popularidad de sus bebidas, especialmente entre los visitantes extranjeros gracias a las redes sociales, refleja una tradición que enfrenta el desafío de la modernidad. Las medidas del gobierno, aunque necesarias, parecen chocar con la rica cultura del sabor en Tailandia.
