martes, enero 6, 2026
InicioViajesUna Historia Sorprendente: El Wine Bar que Encanta a General Belgrano

Una Historia Sorprendente: El Wine Bar que Encanta a General Belgrano

El Viaje de Fabrizio Peña: De Trabajador de Tren a Emprendedor del Vino

Desde las vías del tren hasta una revolucionaria vinoteca, la historia de Fabrizio Peña es un testimonio de pasión y renovación personal en el mundo del vino.

Un Cambio de Rumbo Significativo

Fabrizio Peña aborda el vino con la misma sinceridad que refleja en su vida personal. “Hubo un punto de inflexión”, menciona al recordar una situación familiar que le hizo replantearse su camino. Antes, su vida transcurría de manera rutinaria como guarda de larga distancia en Trenes Argentinos, un trabajo que le otorgaba estabilidad pero no satisfacción plena.

Una Pasión que se Transformó en Proyecto

Desde hace años, la cultura del vino lo había cautivado. Fabri había completado el curso de Iniciación al Conocimiento del Vino en la Escuela Argentina de Vinos, y cada viaje a Mendoza era una oportunidad para sumergirse en bodegas, entablar conversaciones con enólogos y aprender sobre el mundo vinícola. “Siempre quise conectar con las personas detrás del vino”, comparte con entusiasmo.

La Creación de «Sonrisas Violetas»

En diciembre de 2024, Fabrizio tomó una decisión audaz: dejar su empleo, regresar a General Belgrano y perseguir un sueño. “Siempre quise tener una vinoteca”, afirma. Así nació Sonrisas Violetas, un espacio que se inauguró el 8 de marzo, pensado más como una experiencia social que como un bar convencional, ofreciendo etiquetas innovadoras y un enfoque en la interacción humana.

Un Espacio Único para Conectar

Ubicado en una casa de esquina con techos altos y luz cálida, Sonrisas Violetas convierte el vino en el eje central para interacción y aprendizaje. Aquí, cada copa servida es una oportunidad para compartir historias y conocimientos.

Rituales que Invitan a Disfrutar

General Belgrano, a solo dos horas de Buenos Aires, se ha consolidado como un destino ideal para escapadas. Con su impresionante oferta de Termas del Salado y el Bosque Encantado, muchos visitantes buscan actividades únicas por las noches. Fabrizio lo entiende claramente: “Yo soy quien atiende, quien habla de vino”, asegurando que la experiencia completa es vital.

Degustaciones que Marcan la Diferencia

Las noches de degustación son auténticos rituales íntimos: limitadas a doce personas, con cinco cepas y un menú diseñado para una experiencia sensorial. Con un ambiente distendido, invitan a aprender, preguntar y liberar el temor hacia el vino.

Un Destino en Ascenso

En poco tiempo, Sonrisas Violetas se ha transformado en un punto de referencia en la ciudad. Atrae no solo a los locales, sino también a turistas que buscan experiencias auténticas. “Nunca pensé que esto atraería a tantos visitantes de otros lugares”, reflexiona Fabrizio.

Innovaciones y Nuevas Propuestas

Fabrizio siempre está en búsqueda de nuevas experiencias, como el Caminito Vinero, un picnic con vino y picada en el boulevar. Además, ha inaugurado un patio para disfrutar de degustaciones al aire libre. Las cenas especiales con chefs locales también brindan un espacio para el talento culinario de la región, integrando maridajes únicos.

Un Lugar de Encuentro en la Comunidad

El objetivo de Fabrizio va más allá del negocio. “Este lugar es un punto de encuentro. Si las personas aprenden algo sobre el vino o disfrutan de una buena noche, eso es suficiente para mí”, expresa, destacando la importancia de la comunidad en su proyecto.

Visita General Belgrano

General Belgrano, a 160 km de Buenos Aires, es fácil de acceder por la Autovía 2. Sonrisas Violetas se ubica en Lavalle y Dr. Torras, en el centro. Ofrecen degustaciones temáticas, cenas con cocineros invitados, y un ambiente acogedor para disfrutar de la buena compañía y excelentes vinos.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments