Felipe, el niño que lucha contra el cáncer, da un paso alentador hacia la recuperación
La salud de Felipe, un pequeño de solo dos años diagnosticado con cáncer durante unas vacaciones en Brasil, muestra signos de mejora. Su familia aguarda ansiosa su traslado al Hospital Garrahan en Buenos Aires para iniciar el tratamiento.
Con los indicadores vitales de Felipe estabilizados, los médicos consideran el traslado a un hospital argentino para comenzar una terapia que puede cambiar su vida. La familia espera que este martes se concrete la mudanza.
Un diagnóstico preocupante en vacaciones
La historia de Felipe comenzó cuando su familia viajó desde Chaco a Florianópolis. Durante el viaje, el pequeño comenzó a mostrar síntomas preocupantes. Su padre, Iván Nicolás Adamczuk, relató la angustia del momento: «No quería comer nada, solo helado».
Un rápido traslado a la atención médica
A medida que los síntomas se agravaban, la familia llevó a Felipe a la Unidad de Pronto Atención. Tras un diagnóstico inicial de problemas intestinales, se recomendó realizar estudios más exhaustivos en el Hospital Infantil Joana de Gusmão.
El diagnóstico fue devastador: varios tumores en el tórax, incluyendo uno en la médula espinal, confirmando que Felipe padece un neuroblastoma, un tipo de cáncer que afecta frecuentemente a niños menores de cinco años.
La atención médica y el apoyo fundamental
Desde que se hizo público el estado de salud de Felipe, su familia ha recibido múltiples muestras de cariño y apoyo. Los padres destacaron la atención médica gratuita que se les brindó en Brasil. Iván expresó su gratitud: «Nos hicieron sentir parte de su familia. Todo fue completamente gratuito, y los médicos fueron extremadamente amables».
El camino hacia la recuperación
Los profesionales de la salud están esperando realizar algunos estudios adicionales antes de iniciar la quimioterapia. «En caso de no trasladarlo, comenzaríamos con la medicación definitivamente», aseguró Iván, añadiendo que lo más importante es la salud y bienestar de su hijo.
Felipe continúa mostrando signos de mejoría, y la familia se aferra a la esperanza de un tratamiento exitoso que le permita seguir adelante con su vida.
