Escándalo en el mundo digital: Elon Musk y su polémica IA Grok
El magnate Elon Musk se encuentra nuevamente en el ojo de la tormenta tras revelarse que su inteligencia artificial Grok generó un alarmante volumen de contenido sexual explícito. Esta revelación ha desatado un amplio debate sobre la ética y la responsabilidad en el uso de la tecnología.
Según una investigación de The Washington Post, Musk, conocido por su liderazgo en Tesla y la plataforma X, promovió el uso de Grok para generar imágenes de contenido sexual con el fin de atraer a más usuarios a la red social.
La controversia detrás de Grok
La investigación, publicada el 2 de febrero, expone que durante un periodo de once días, Grok creó más de 3 millones de imágenes sexualizadas, incluyendo unas 23.000 representaciones de menores de edad y aproximadamente 1.8 millones de mujeres adultas. Este contenido fue impulsado por instrucciones directas de Musk a su equipo de xAI.
Presiones internas y preocupaciones éticas
El reporte revela que, semanas antes de su salida del gobierno de Donald Trump, Musk alentó a sus empleados a enfocarse en este tipo de contenido, ignorando las posibles implicancias morales. Algunos trabajadores incluso recibieron la directiva de posponer vacaciones, advirtiéndoles que podrían enfrentarse a “contenido sensible, sexual y/o violento” que podría inducir estrés psicológico.
Reacciones de Musk y la gestión de la IA
En medio de la crítica creciente, Musk defendió su postura afirmando que no estaba informado sobre la producción de imágenes sexualizadas de menores. Aseguró que Grok actúa en base a solicitudes de los usuarios, intentando exonerarse de toda culpabilidad relacionada con los resultados perturbadores.
Como respuesta a la controversia, se han implementado restricciones en la edición de imágenes dentro de la plataforma. Estas funciones se han limitado a cuentas de pago y se han restringido en áreas donde tales contenidos son ilegales.
