El Gobierno Argentino Busca Reactivar el Crédito en Dólares para el Mercado Interno
Con la intención de estimular la economía, el Gobierno se planteó abordar un tema sensible en el sistema financiero: la concesión de créditos en dólares a sectores que no generan divisas. Esta iniciativa, que tiene como bandera la "Ley de Inocencia Fiscal", promete revitalizar el mercado inmobiliario en apuros y abrir un debate crucial sobre las implicaciones para la estabilidad financiera.
El ministro de Economía, Luis Caputo, está impulsando el acceso a financiamiento en dólares para familias y empresas argentinas, una estrategia que podría desbloquear un flujo importante de divisas ociosas. «El crédito en dólares es vital y la Ley de Inocencia Fiscal podría representar un cambio fundamental», afirmó Caputo en una reciente entrevista.
Impulso al Mercado Inmobiliario
La propuesta tiene como objetivo combatir la inactividad en el mercado inmobiliario, aunque también ha reavivado las temidas preocupaciones sobre el riesgo de un descalce en el sistema financiero. Este riesgo persiste, especialmente dado el tipo de cambio real relativamente alto en el país.
Un Enfoque Integral para la Rehabilitación Económica
Desde el Ministerio de Economía, esta medida se considera parte de un amplio proceso de «blanqueo permanente». A través de la habilitación de pagos en moneda extranjera y la promoción de activos, el Gobierno pretende fomentar que el sector privado utilice sus ahorros dolarizados para salir adelante.
Los datos recientes del Banco Central indican un repunte en los préstamos en moneda extranjera, un aumento del 7.7% con respecto a la inflación en enero. Este cambio se atribuye a la autorización de «dólares propios» para el financiamiento, estrategia que busca desatar la compleja normativa impuesta desde 2003.
Nuevas Estrategias de Crédito
Algunos bancos ven una oportunidad en este nuevo enfoque crediticio, dirigiéndose a sectores como grandes empresas, firmas que manejan productos dolarizados e individuos interesados en créditos hipotecarios. La propuesta se basa en otorgar financiación en condiciones muy rigurosas, minimizando los riesgos para las entidades.
Para limitar el impacto de la devaluación en los deudores, algunos bancos sugieren una relación cuota-ingreso más conservadora. Esto implica establecer límites más bajos para el pago de deuda en dólares en comparación con los préstamos en pesos.
Reticencias en el Sector Bancario
A pesar de la expectativa positiva en algunos sectores bancarios, las instituciones más conservadoras y los expertos del Banco Central han manifestado su desconfianza. La medida podría poner en peligro los cimientos que han permitido estabilidad en crisis pasadas, como la de 2001, y se teme que promueva un descalce de activos.
La disyuntiva entre permitir créditos en dólares y mantener la restricción solo a los exportadores genera tensiones en el espacio bancario. Mientras los bancos extranjeros dominan el comercio exterior, la apertura del crédito a más sectores podría equilibrar el campo de juego, aunque algunos prevén que podría desestabilizar al sistema.
Cautela en la Toma de Decisiones
El clima en el Banco Central es de cautela. A pesar de la alineación política entre Caputo y el presidente del BCRA, Santiago Bausili, se discute minuciosamente cada potencial riesgo. Existe preocupación respecto a los fracasos previos en intentos similares de liberalización de crédito, especialmente en contextos de volatilidad cambiaria.
