¿Estás Depositando Dólares? Lo Que Debes Saber Para Evitar Sanciones
Entender cómo justificar el origen de tus fondos al realizar depósitos en dólares es esencial para evitar inconvenientes con ARCA. Aquí te contamos los detalles clave.
Depósitos de Dólares: Una Práctica Común pero Vigilada
Depositar dólares en una cuenta bancaria es habitual. Las razones son variadas, desde adquirir bienes raíces hasta diversificar ahorros en el mercado bursátil o simplemente cambiar billetes dañados.
Sin embargo, este proceso no está exento de controles. A veces, un simple depósito puede activar las alarmas de la entidad financiera o incluso generar solicitudes de información por parte de ARCA.
Esto suele suceder cuando se superan ciertos montos o cuando no se cumplen los requisitos relacionados con el origen de los fondos en moneda extranjera.
Aspectos a Considerar para Justificar el Origen de los Fondos
El aspecto fundamental para evitar conflictos con ARCA es que los dólares deben tener un origen legal.
Sin documentación que respalde la procedencia, ARCA podría sospechar que el dinero proviene del circuito informal, lo que conlleva serias consecuencias cambiarias.
Los dólares adquiridos a través de canales formales quedan registrados en el sistema bancario, lo cual facilita demostrar cuándo y cómo se compraron en caso de ser necesario.
Asimismo, existen formas de justificar dólares provenientes del ecosistema cripto. Debe existir documentación que acredite la aparición de divisas a partir de la venta de criptomonedas o stablecoins.
El desafío surge cuando alguien no ha seguido los canales legales para la compra de dólares. En estos casos, aunque se tenga un ingreso formal en pesos, justificar el origen de los fondos puede resultar complicado.
Posibles Sanciones por Depósitos sin Justificación
Cuando los dólares no provienen del circuito oficial, ARCA puede catalogar la situación como una presunta infracción al régimen de cambios.
Esta conducta se rige por la Ley Penal Cambiaria, que estipula sanciones por incumplimientos.
Por lo tanto, la mejor recomendación es operar únicamente con dólares adquiridos a través de medios legales o registrados en procesos de blanqueo o regularización. Este enfoque no solo minimiza los riesgos de futuras observaciones, sino que también mejora la relación del contribuyente con el sistema fiscal.
