El Dólar en Caída: ¿Un Nuevo Horizonte Económico en Argentina?
La reciente tendencia a la baja del dólar oficial, que se posiciona cerca de los $1.400, abre un interrogante sobre la estabilidad económica en el país, impulsada por un aumento en la oferta de divisas y un renovado interés por activos en pesos.
Este miércoles 11 de febrero, el dólar oficial experimentó su quinta caída consecutiva, consolidándose en un entorno donde la disponibilidad de divisas ha crecido y la región muestra una apreciación monetaria. Los analistas sugieren que esta calma podría prolongarse hasta la mitad del año, pero también señalan el riesgo de un atraso cambiario.
Movimiento en el Mercado Mayorista
En la jornada de hoy, el dólar mayorista descendió $4, alcanzando los $1.402, que marca la mayor diferencia con el límite de la banda cambiaria ($1.581,83) desde agosto, estableciendo un diferencial del 12,8%. Por su parte, el dólar minorista en el Banco Nación permanece en $1.420, por debajo de la cotización del blue, que se sitúa en $1.430. En el ámbito financiero, el MEP cae a $1.429,82 y el CCL a $1.473,23, con una diferencia que supera el 2% entre ambos.
Ayelen Romero, analista de Rava Bursátil, indica que el dólar ha dejado de ser el foco central del mercado. “Hoy, los inversionistas concentran su atención en las tasas de interés y la rentabilidad de la renta variable, esperando que el tipo de cambio mantenga esta tendencia a la baja”, explica.
Causas de la Baja: Un Análisis Complejo
Romero atribuye este descenso a un “componente” de factores favorables: intervenciones del Banco Central, mejoras en ciertos indicadores económicos y la búsqueda de rendimientos atractivos en pesos. “Gracias a este conjunto de elementos, el tipo de cambio ha podido reducirse sin desviar la atención del mercado”, agrega.
El aspecto externo también contribuye a esta estabilidad temporal: “La atención que recibe Argentina por las reformas económicas implementadas genera un clima cambiario más tranquilo”, señala.
Más Divisas y Compras del Banco Central
Desde la perspectiva macroeconómica, Gastón Lentini atribuye la estabilidad a un proceso más estructurado. “La calma observada en el tipo de cambio es fruto de dos años de esfuerzos por parte del gobierno para evitar la emisión excesiva de pesos y facilitar la entrada de divisas”, afirma.
Las fuentes de ingreso de divisas son variadas, incluyendo exportaciones de petróleo y gas en aumento, una buena cosecha y nuevas emisiones de deuda. Además, el Banco Central ha cambiado su política y ahora adquiere dólares diariamente, lo que representa una respuesta favorable a las demandas del mercado.
Riesgos y Oportunidades
No obstante, Lentini advierte sobre los posibles impactos de un tipo de cambio demasiado bajo. Podría desincentivar a los exportadores a liquidar sus productos: “Si perciben que el tipo de cambio es muy bajo, podrían optar por especular en la liquidación, como ha sucedido en el pasado”, acota.
Sin embargo, en el corto plazo, las expectativas son de estabilidad, pues se espera que la cosecha gruesa llegue en breve. A medida que surgen oportunidades como el carry trade, Lentini aconseja prudencia: “Recomiendo cautela a los inversionistas, salvo que estén dispuestos a asumir los riesgos que conlleva”. Sugiere alternativas de cobertura como activos que ajusten por CER o CEDEARS de empresas como Visa y Microsoft, que han mostrado precios atractivos recientemente.
Un Escenario Cambiario Controlado
Con el dólar mayorista en torno a los $1.400 y una brecha cambiaria controlada, el foco del mercado ha cambiado hacia las tasas, la renta variable y la inflación. La cuestión actual no solo se refiere a cuánto puede bajar el dólar, sino a si este nivel se sostiene sin riesgo de un atraso cambiario significativo.
Por el momento, la oferta de divisas supera la demanda, consolidando un ambiente de calma que podría durar hasta el pleno desarrollo de la cosecha. El dólar ha dejado de ser la urgencia del día a día, y el debate gira en torno a si esta tranquilidad es temporal o el inicio de una nueva fase de estabilidad económica.
