Título: Las Estrategias Comerciales de Trump que Impactan a Argentina y Uruguay
Bajada: La política comercial de Donald Trump vuelve a generar tensiones en el panorama global, afectando a países latinoamericanos. El economista Juan Sánchez analiza las implicaciones para Argentina y Uruguay en medio de este contexto cambiante.
El resurgimiento de Donald Trump en la escena internacional reaviva la discusión sobre el equilibrio geopolítico y comercial. Según el economista Juan Sánchez, la influencia del republicano es notable, aunque su enfoque está moderado por un equipo que corrige decisiones impulsivas.
“Es como si Atila estuviera a cargo, pero alguien debe arreglar el camino a medida que avanza”, comparó, destacando un estilo de liderazgo innovador que a menudo es ajustado por su gabinete. Sánchez considera que Trump genera un gran impacto negativo en la política comercial: “Esto perjudica no solo a Argentina, sino también a otros países, afectando a la región y a economías como las de Europa, México y Canadá”.
Contradicciones en la Política Económica de Milei y Trump
El economista señala una paradoja en las políticas económicas de Argentina bajo la presidencia de Javier Milei, quien promueve un enfoque ortodoxo, mientras que Trump adopta estrategias más heterodoxas y proteccionistas. “Su política monetaria es menos convencional”, añadió.
Además, Sánchez destacó que las reducciones de tasas en Estados Unidos han beneficiado al sector privado, señalando que “este apoyo no se ha limitado solo a las grandes empresas”. A partir de esta perspectiva, cuestiona la noción de independencia absoluta del Banco Central: “No creo que el Banco Central deba ser totalmente independiente”.
Ambos países enfrentan problemas estructurales similares. A pesar de que Uruguay ha sido considerado un modelo en ortodoxia monetaria, su desempeño en términos relativos no ha sido muy diferente al de Argentina en cuanto a la pérdida de influencia regional.
El Impacto del Dólar y la Competitividad Regional
La reciente debilidad del dólar abre un nuevo debate. Sánchez considera errónea la interpretación simplista de que la caída del tipo de cambio en Uruguay es solo consecuencia de factores externos: “Uruguay no baja solo porque lo haga el mundo”, afirmó.
Desde su punto de vista, la raíz del problema es estructural y se ha desarrollado durante las últimas dos décadas, con una enfoque excesivo en la reducción de la inflación. “Desde el Banco Central están obsesionados con disminuir la inflación”, criticó. Como resultado, ha surgido una pérdida de competitividad que preocupa a exportadores e industriales: “Todo esto tiene un costo”, enfatizó.
En cuanto a las restricciones cambiarias argentinas, alertó sobre los peligros de mantener un tipo de cambio artificialmente bajo: “¿De qué sirve estar en ese piso si la competitividad es tan baja?”.
Sánchez subraya que la región necesita reconsiderar sus políticas económicas y avanzar hacia reformas regulatorias, advirtiendo sobre el riesgo de extremos. “Debemos hacer nuestra tarea”, concluyó, reafirmando que ni la ortodoxia estricta ni el proteccionismo radical pueden ofrecer respuestas efectivas en un entorno internacional tan volátil.
