El Aumento de Precios que Afecta a las Provincias: Un Análisis del Costo de Vida en Argentina
Los últimos informes sobre la inflación revelan una discrepancia alarmante en el costo de vida entre distintas provincias de Argentina. Mientras que en el norte del país los precios de los alimentos son más accesibles, el esfuerzo económico que deben realizar los habitantes es notablemente mayor.
Según el reciente estudio «Changuito Federal» de la consultora Analytica, la inflación de enero se situó en un 2,9% y destacó una diferencia de más de $113.000 entre las provincias que presentan los precios más altos y los más bajos para la compra de alimentos y bebidas de primera marca.
Desigualdad en el Costo de los Alimentos
La Patagonia se mantiene como la región con los costos más altos, destacando Santa Cruz, donde llenar el changuito supera los $911.000 mensuales. En contraste, Misiones, parte del NEA, ocupa el primer lugar en precios económicos, con un carrito que cuesta aproximadamente $798.252, seguido de cerca por Chaco con unos $808.000.
Costos frente a Ingresos
Sin embargo, lo que inicialmente parece beneficioso para estas provincias se convierte en una carga significativa. En el NEA y NOA, la canasta de alimentos representa hasta el 29,7% de los ingresos familiares, casi el doble de lo que se paga en la Patagonia, donde este porcentaje es solo del 15,7%.
Presiones en el Mercado Alimentario
El informe también destaca aumentos recientes en productos esenciales:
- Aceite de girasol: subas del 3% al 5%.
- Hamburguesas: incrementos de 4% a 7%.
- Salchichas: aumentos de 2% a 4%.
- Huevos: fluctuaciones, con leves bajas en algunas áreas.
El INDEC informa que en enero, alimentos y bebidas no alcohólicas» subieron un 4,7%, convirtiéndose en uno de los rubros más desafiantes para el bolsillo argentino.
El Impacto de la Inflación en Viviendas y Servicios
La inflación tampoco se limita a la alimentación. El sector de la vivienda experimentó aumentos del 3%, con alquileres que en el NEA han crecido hasta un 7,2%, constituyendo uno de los incrementos más altos del país. En términos anuales, los alquileres han subido entre 60% y 113%, dependiendo de la región.
Este panorama sugiere que en el norte argentino, la presión económica se duplica: mientras que los ingresos son limitados, los servicios esenciales se encarecen. Así, se observa que la inflación no afecta a todos de manera equitativa; en el sur, aunque los precios son más altos, los salarios permiten una mayor estabilidad. En contraste, el NEA enfrenta un desafío mayor, ya que, aunque los precios sean algo más bajos, el poder adquisitivo se ve drásticamente afectado.
