Crece la Tensión: Khamenei Asigna a Larijani la Dirección Estratégica de Irán
En un contexto marcado por la creciente amenaza de un conflicto militar con Estados Unidos, el líder iraní Ali Khamenei ha designado a Ali Larijani para salvaguardar la estructura política del país y gestionar las condiciones de guerra.
A medida que se intensifican las protestas internas y las advertencias desde Washington, Larijani, un experimentado político y excomandante de la Guardia Revolucionaria, ha asumido un papel crucial en la dirección de cuestiones clave para Irán.
Larijani: El Nuevo Comandante de la Estrategia Iránica
Desde enero, Larijani ha eclipsado, evidentemente, al presidente Masoud Pezharkian, quien, a pesar de ser médico, ha evadido la responsabilidad ante las crecientes crisis nacionales. Reportes indican que incluso el sector médico del país se ha visto forzado a acudir a Larijani para resolver problemas críticos, lo que subraya su creciente influencia.
Medidas de Seguridad en Tiempos de Crisis
El informe revela que Khamenei ha indicado a Larijani y a su círculo de leales militares la necesidad de planificar sucesiones para puestos clave en caso de un eventual atentado o interrupciones en la comunicación durante conflictos bélicos.
Confianza en la Liderazgo de Larijani
Según el análisis de Nasser Imani, un experto vinculado al espectro político en Irán, Khamenei confía plenamente en Larijani, considerándolo un individuo crítico para afrontar la actual situación por su extenso historial político y aguda inteligencia.
Preparativos Militares ante la Posible Amenaza
Con la posibilidad de ataques militares estadounidenses en aumento, Irán ha movilizado sus lanzadores de misiles balísticos en las fronteras occidentales, cerca de Israel, y en las costas del Golfo Pérsico, elevando a su ejército al máximo nivel de preparación.
El Rol Insustituible del Líder en Crises
A pesar de los esfuerzos de planificación de sucesiones y gestión de crisis, Ali Vaez, director del grupo de crisis internacional para Irán, señala que la figura del líder sigue siendo esencial. Sin su presencia, el sistema político podría enfrentar desafíos ineludibles e impredecibles.
