Desfinanciación y cierres: El duro impacto en instituciones para personas con discapacidad en Argentina
La crisis financiera que enfrentan diversas organizaciones dedicadas a la atención de personas con discapacidad en Argentina está provocando cierres inminentes y una angustia creciente entre familiares y trabajadores.
Recientemente, el Ministerio de Salud y la Secretaría Nacional de Discapacidad informaron avances en los pagos a prestadores de servicios que tenían deudas desde octubre y noviembre. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para aliviar la crisis que viven muchas instituciones, como el centro Santa Ana en Colón, Entre Ríos, que podría cerrar en mayo por falta de fondos.
Impacto en el Centro Santa Ana
La apoderada legal y socio gerente del centro, Mireya Antivero, expresó su preocupación tras confirmar que esta es la primera vez desde su apertura en 2013 que no pueden cubrir el alquiler. A pesar de trabajar con varias obras sociales y el programa Incluir Salud, la falta de pagos les ha dejado en una situación insostenible.
El impacto en los beneficiarios
El cierre afectará a cerca de 50 jóvenes y adultos que dependen de este servicio, así como a un equipo de aproximadamente 35 profesionales. “Es doloroso tomar esta decisión, ya que muchos de nuestros concurrentes no tienen familiares que puedan asumir su cuidado”, afirmó Antivero.
Problemas similares en otras organizaciones
La asociación Dinad, que celebra 65 años de servicio, también atraviesa dificultades debido a demoras en los pagos de PAMI, que influyeron en su capacidad para abonar salarios y mantener el funcionamiento de sus sedes. Adriana Salomone, gerente de Dinad, subrayó que la situación no solo afecta su organización, sino que tiene repercusiones a nivel nacional para todas las entidades que dependen de PAMI.
Desafíos del sistema de salud
Salomone destacó la vulnerabilidad de muchos residentes, muchos de los cuales carecen de contacto familiar y dependen completamente de estas instituciones. “¿Adónde irán si los hogares cierran?”, se cuestionó, refiriéndose a la carga que soportan las familias que luchan por el bienestar de sus seres queridos con discapacidad.
Respuesta del Ministerio y proyecciones a futuro
Desde el Ministerio, aseguraron que se han implementado incrementos en los valores de las prestaciones, pero indicó que estas medidas son insuficientes y se calculan sobre bases erróneas. La disparidad entre la inflación actual y los incrementos arancelarios es evidente, ya que muchos prestadores han reportado atrasos significativos en sus pagos.
Esperanza en tiempos inciertos
A medida que las instituciones esperan que se destraben los fondos, los usuarios ya sienten las consecuencias. “Los chicos no podrán seguir viéndose con sus compañeros, y eso es desgarrador”, concluyó Antivero, quien compartió imágenes de carteles que representan su angustia: “Sin este lugar nosotros estamos solos”.
