Aumento alarmante de la deuda flotante: ¿qué efecto tendrá en la economía argentina?
En el contexto de ajustes fiscales, un nuevo fenómeno preocupa a los inversores en la City: el incremento de la "deuda flotante". Con cifras que superan los $4 billones, este crecimiento podría poner en jaque el superávit fiscal del país.
El fenómeno de la deuda flotante ha cobrado relevancia en el discurso económico reciente. Esta modalidad de deuda, que se genera por gastos comprometidos pero pospuestos por el Ministerio de Economía, se ha elevado sustancialmente en el último mes, incrementando casi $2 billones.
La noticia impactó en el mercado, donde analistas advierten que este aumento podría ocultar problemas estructurales en la economía, especialmente en un contexto donde la recaudación impositiva está en caída.
Caída significativa en la actividad económica
Las cifras del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) confirman la tendencia negativa: se registró una caída del 2,6% intermensual en febrero, la más pronunciada desde abril de 2020. Este descenso acumula un retroceso del 2,2% en el primer bimestre del año, lo que marca el inicio de 2026 como complicado.
El panorama es heterogéneo: mientras que industrias intensivas en capital muestran una leve mejora, los sectores con más mano de obra, como la construcción, se desploman un 22,4%, y la industria manufacturera, un 8,8%.
El impacto de la deuda flotante en las finanzas públicas
Este deterioro en la actividad económica afecta la estrategia oficial del ancla fiscal. La tesorería ha revelado un aumento drástico en la deuda exigible, que saltó de $1,9 billones a $4 billones en marzo, mostrando la mayor subida de la era Milei.
Este fenómeno lleva a cuestionar la sostenibilidad del superávit de las cuentas públicas. Solo el 42% del superávit reportado se atribuye a la administración central, sugiriendo que el aumento de la deuda flotante puede enmascarar un ajuste que no se ha llevado a cabo.
Desafíos emergentes y ajustes necesarios
La recaudación fiscal ha estado en declive desde hace ocho meses, y ahora se percibe una necesidad urgente de restringir gastos, con el ministro Caputo instando a la administración a aplicar reducciones en erogaciones.
Sin un repunte significativo en la actividad económica, el futuro del sistema financiero parece incierto. El enfoque ahora debe centrarse no solo en los números actuales, sino en la viabilidad a largo plazo de las finanzas públicas.
Resultados de la economía real en enero y febrero
Las cifras de la economía real en febrero revelan caídas significativas en varios sectores:
Según el INDEC, el EMAE reportó un descenso del 2,1% interanual, marcando una tendencia de preocupación para el futuro económico del país.
