Juramento Histórico: Nuevos Guardias Suizos Prometen Lealtad al Papa en el Vaticano
El pasado 6 de mayo, un grupo de 28 nuevos reclutas se unió a la Pontificia Guardia Suiza en una emotiva ceremonia en el Vaticano, marcando un evento inédito en más de 50 años con la presencia del Papa Leo XIV.
Un Legado de Valor y Lealtad
La ceremonia, que rememora el Saqueo de Roma de 1527, se tornó significativa al evocar el heroísmo de 147 Guardias Suizos que dieron su vida defendiendo a Papa Clemente VII. Cada nuevo recluta, bajo la atenta mirada del Sumo Pontífice, hizo una promesa de lealtad colocando su mano sobre la bandera de la Guardia, jurando proteger al Papa y a sus legítimos sucesores incluso a costa de su propia vida.
El Mensaje del Papa y la Tradición Militar
Durante la ceremonia, el Papa Leo XIV dirigió un mensaje a estos nuevos «defensores de la Iglesia». La Guardia Suiza, fácilmente reconocible por sus distintivos uniformes en azul, dorado y rojo de estilo renacentista, junto con sus corazas plateadas, sigue teniendo el deber primordial de proteger al Papa y asegurar el Palacio Apostólico.
Un Ejército Pequeño pero Poderoso
Fundada en 1506 por el Papa Julio II, esta fuerza es considerada el ejército en operación más antiguo y pequeño del mundo. Los requisitos para unirse son estrictos: candidatos deben ser hombres suizos católicos en actividad, solteros, tener entre 19 y 30 años, medir al menos 1.74 metros, haber completado el entrenamiento militar suizo y contar con un diploma de secundaria. Cada recluta se compromete a servir durante un mínimo de 26 meses.
Más que Ceremonial: Un Rol Vital
Aunque a menudo se asocian con funciones ceremoniales, los guardias constituyen una unidad militar profesional encargada de proteger los 44 hectáreas del estado del Vaticano. Tras cinco años de servicio, o tres años si alcanzan el rango de Cabo y tienen más de 25 años, los guardias pueden contraer matrimonio.
