La Destrucción Empresarial en Argentina: Un Impacto Alarmante en la Economía
A medida que la presidencia de Javier Milei avanza, el panorama empresarial en Argentina se torna cada vez más sombrío. Las cifras revelan una preocupante pérdida de empresas que refleja una crisis en marcha.
2023: Un año crítico para el ámbito empresarial
Desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, se han cerrado 24.437 empresas, lo que equivale a una caída del 4,8% del total nacional. Un informe del centro de investigación Fundar señala que esta es «la peor dinámica de los primeros 27 meses de un gobierno».
El estudio, basado en datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), indica que la tendencia de cierre de empresas continúa. En febrero de 2026, se registraron otros 257 cierres, lo que representa una disminución del 0,05% en comparación con enero y suma 17 meses consecutivos de retracción mensual.
Daniel Rosato ha adelantado que se prevé el cierre de 1.200 empresas entre enero y junio debido a deudas, embargos y falta de ventas.
Factores detrás de la caída empresarial
Este fenómeno no es casual y se relaciona directamente con las decisiones de política económica. Según Guido Zack, director de Economía de Fundar, «las empresas enfrentan grandes dificultades para competir debido a elevados costos, un tipo de cambio bajo y una apertura económica amplia».
La comparación interanual es desoladora: en febrero de 2025 habían cesado actividades 13.163 empresas, lo que representa una caída del 2,6%. Esto lleva a la economía argentina a sumar su vigésimo cuarta caída interanual consecutiva, consolidando un sesgo recesivo.
Sectores afectados y la preocupación por la competencia desleal
El impacto de la crisis empresarial no es uniforme, pero se siente en todo el país. Según el informe, 13 de los 19 sectores económicos han experimentado caídas desde el cambio de gobierno.
Los sectores más perjudicados incluyen:
- Transporte y almacenamiento
- Actividades inmobiliarias
- Construcción (afectada por la parálisis de la obra pública)
Grandes empresas también sienten el impacto, con casos destacados como los de Electrolux, Dr. Ahorro y Loma Negra, mostrando cómo la actual situación afecta tanto el comercio minorista como la industria pesada.
En este contexto, la discusión sobre la apertura comercial y la competitividad adquiere relevancia. Fundar sostiene que el sector privado no solicita un proteccionismo ciego, sino igualdad de oportunidades para poder subsistir.
“Los empresarios no evitan la competencia, pero claman por condiciones justas, dado que el modelo económico actual favorece más a las importaciones que a la producción local”, concluye Zack, subrayando que los productos importados no enfrentan los mismos impuestos que los locales.
