China marca un hito en la tecnología robótica al conectar un humanoide a un satélite en órbita baja, reforzando su dominio en la inteligencia artificial y la exploración espacial.
04.02.2026 • 08:43hs • TECNOLOGÍA
China ha logrado establecer la primera conexión de un robot humanoide a un satélite en órbita terrestre baja, un hito que se llevó a cabo durante un evento dedicado a la industria espacial comercial en Pekín.
El robot, conocido como Embodied Tien Kung, desarrollado por el Centro de Innovación de Robótica Humanoide de Beijing (X-Humanoid), logró establecer un enlace estable con un satélite de internet de GalaxySpace, transmitiendo imágenes y datos en tiempo real.
Además, el robot se conectó simultáneamente a un teléfono inteligente nacional y a una terminal de computadora, demostrando su capacidad para operar de manera independiente, sin depender de redes terrestres.
Esta conexión satelital marca un avance significativo en la autonomía de los robots, permitiéndoles realizar tareas en áreas como exploración espacial, operaciones de emergencia y asistencia en regiones remotas.
Un paso hacia la independencia robótica
La demostración se enmarcó en el 3er Simposio de Desarrollo de Alta Calidad de la Industria Espacial Comercial en Pekín, que busca resaltar los últimos avances en la tecnología espacial.
China también está decidida a establecer su liderazgo en robótica e inteligencia artificial en el sector espacial. Ya se han presentado planes para lanzar megaconstelaciones de hasta 200.000 satélites en órbita baja, con el fin de ampliar la cobertura global y las opciones de conexión.
Un impulso a la industria espacial comercial
En paralelo a estos avances tecnológicos en robótica, China está dando pasos firmes en su carrera espacial comercial. En diciembre de 2025, la empresa privada LandSpace realizó el vuelo inaugural de su cohete Zhuque-3 (ZQ-3), el primero diseñado con capacidades reutilizables.
Este lanzamiento se llevó a cabo desde la región autónoma de Mongolia Interior, logrando colocar la segunda etapa del cohete en órbita con una carga simulada, aunque la recuperación de la primera etapa no tuvo éxito.
Con este importante ensayo, LandSpace se posiciona como la primera compañía privada china en probar un cohete reutilizable, siguiendo el modelo de SpaceX. El ZQ-3, construido principalmente con acero inoxidable y propulsado por metano líquido, promete altos niveles de eficiencia y un menor impacto ambiental.
Según la compañía, su objetivo es permitir que el cohete pueda reutilizarse hasta 20 veces, emulando el exitoso modelo de negocio que ha llevado a Elon Musk a la cima de la industria aeroespacial.
Este tipo de iniciativas se inscriben dentro de una estrategia más amplia del gobierno chino para fomentar un sector espacial comercial robusto, impulsando la colaboración entre empresas privadas y entidades estatales, mientras se establecen metas para el mercado espacial que superen los u$s351.000 millones en 2025.
