Cerco a la Belleza Natural: ¿Por Qué los Miradores de Península Valdés se Mantendrán Cerrados?
La temporada de avistamiento en Península Valdés se ve afectada por el cierre de accesos a miradores clave, desatando conflictos entre turistas y propietarios.
La temporada de verano se presenta como un escenario ideal para el avistaje de orcas, ballenas y otros animales marinos en Península Valdés, pero un reciente conflicto ha frustrado a muchos visitantes. La familia que gestiona la Estancia Ferro ha decidido cerrar varios miradores, clave en la experiencia turística.
Conflicto por el Cierre de Miradores
Los miradores más afectados son Caleta Valdés, El Mirador, La Boca de Caleta Valdés y la pingüinera de Caleta y Cantor, espacios que han sido parte integral del atractivo turístico en este Patrimonio de la Humanidad.
Tensiones entre Propietarios y Administradores
Este cierre ha generado fricciones significativas entre los administradores de Península Valdés, las agencias de turismo y Susana Cereijo, representante de la familia Ferro. Cereijo tomó la decisión de cerrar el acceso a estos miradores, lo que ha complicado las negociaciones a largo plazo que se habían iniciado.
La Postura de los Administradores Turísticos
Santiago Arnoldi, vicepresidente de la Administradora de Península Valdés, expresó su descontento, describiendo la situación como «bastante triste» y subrayando que las negociaciones con Cereijo no se están llevando a cabo conforme a lo acordado. Las conversaciones comenzaron a mediados de 2022 y, según Arnoldi, han sido difíciles debido a la intransigencia mostrada por la apoderada.
Demandas Económicas Inviables
El descontento se acentuó cuando Santiago Sussanich, representante de las agencias de viajes de Puerto Madryn, reveló que la propuesta de Cereijo incluía un alquiler de 7,000 dólares mensuales, una cifra considerada «injustificable» desde el sector. Las pretensiones económicas han bloqueado el avance de las negociaciones y, por ende, el acceso a los miradores.
Impacto en el Turismo Local
La medida de la familia Ferro implica la colocación de cercas, impidiendo el acceso a miradores vitales, justo cuando dos cruceros traían cientos de turistas dispuestos a explorar la belleza de la zona. Sussanich comentó: «No podrán acceder al área, por lo que pasaremos por fuera», lo que afecta a toda la cadena turística de Puerto Madryn y Puerto Pirámides.
Búsqueda de Soluciones Legales
Ante esta situación, el sector turístico está evaluando posibles acciones legales para reabrir los caminos que dan acceso a estas maravillas naturales, actualmente bloqueados. La Subsecretaria de Conservación del Ministerio de Turismo, Nadia Bravo, confirmó que el cierre es una decisión unilateral de la familia Ferro y sugirió que el Ministerio buscará alternativas, aunque no se implementarán esta temporada.
¿Una Nueva Era para los Miradores?
Bravo enfatizó que los miradores han sido utilizados públicamente durante más de 20 años, a través de acuerdos tácitos que parecen no estar respaldados por documentación formal. Esta falta de claridad ha permitido que la familia Ferro adopte su postura y busque realizar un estudio de impacto ambiental, complicando aún más la situación.
