Edward Platt: El Jefe Inolvidable de "El Superagente 86"
Un actor de reparto que se convirtió en un icono, dejando una huella imborrable en la historia de la televisión. La vida y el legado de Edward Platt son tanto una celebración como una advertencia sobre las sombras que a menudo acechan tras el éxito.
Edward Platt, conocido como “El Jefe” de la icónica serie El Superagente 86, fue un personaje que logró capturar la atención y el cariño del público. Con su porte serio y elegante, se convirtió en el contrapunto perfecto de las desventuras del agente Maxwell Smart, interpretado por Don Adams.
Los Primeros Años de Edward Platt
Nacido el 14 de febrero de 1916 en Staten Island, Nueva York, Edward creció en una granja de tabaco en Kentucky. Desde pequeño mostró interés por la música, heredado de su madre, y estudió en la prestigiosa Escuela Juilliard. A pesar de su talento como cantante de ópera, su camino artístico se vio interrumpido cuando se enlistó en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial.
Inicios en la Actuación
Una vez finalizada la guerra, Platt decidió dedicarse a la actuación, estudiando Lenguas Románticas en Princeton. Allí, el actor puertorriqueño José Ferrer lo guió en sus primeros pasos en el mundo del espectáculo. Los pequeños papeles en Broadway fueron solo el comienzo, ya que pronto debutó en el cine con películas como Rebelde sin causa y North by Northwest, dirigido por Alfred Hitchcock.
El Ascenso a la Fama
En la década de 1960, Platt se unió al elenco de El Superagente 86, una comedia que parodia el mundo del espionaje. La serie, creada por Mel Brooks y Buck Henry, se estrenó el 18 de septiembre de 1965 y captó la atención del público durante cinco temporadas, consolidando a Platt como uno de los actores más reconocidos de la pantalla. Su personaje, el jefe de la agencia CONTROL, debía lidiar con las ineptitudes de Maxwell Smart, convirtiéndose en el rostro de la seriedad y la paciencia dentro de esta divertida trama.
La Complicidad en el Set
La química entre Platt y Don Adams era palpable y aportó un aire sincero a la serie. En muchas ocasiones, su educación musical se reflejó en el programa, donde incluso se le permitió cantar, revelando una faceta menos conocida del personaje. A medida que avanzaban las temporadas, Platt fue ganando protagonismo, incluso apareciendo en los créditos iniciales a partir de la segunda temporada.
El Retiro y su Trágico Final
Sin embargo, la fama tuvo un giro sombrío. Con la cancelación de la serie, Edward se enfrentó a una dura realidad. Aislado y lidiando con la depresión, su carrera comenzó a desvanecerse. En 1973, a pesar de seguir buscando nuevos caminos, como producir un filme independiente, el vacío que dejó el final de El Superagente 86 lo afectó profundamente.
La Última Despedida
El 19 de marzo de 1974, Platt fue encontrado sin vida en su hogar. Aunque inicialmente se habló de un infarto, años después su hijo reveló que había tomado la decisión de quitarse la vida, sumido en la depresión y las complicaciones financieras. A sus 58 años, se apagó una vida marcada por la lucha y el talento.
Un Legado Que Perdura
A lo largo de los años, el recuerdo de Edward Platt ha perdurado en la memoria colectiva. Su actuación en El Superagente 86 continúa siendo un símbolo de la comedia clásica de la televisión, recordándonos no solo el valor del entretenimiento, sino también los desafíos que enfrentan aquellos que están detrás de las cámaras.
Reflecciones de sus Compañeros
Bárbara Feldon, quien interpretó a ‘La 99’, lo recordó como un hombre extraordinario y profesional. Su legado es una combinación de risas y reflexión, donde cada episodio de la serie es un tributo a un gran actor que, aunque enfrentó oscuras realidades, brilló intensamente en la luz del espectáculo.
