El Louvre Aumenta su Tarifa de Entrada: ¿Qué Implicaciones Tiene para los Visitantes?
A partir del 14 de enero de 2026, el Museo del Louvre implementará un incremento del 45% en el costo de las entradas para los visitantes no pertenecientes al Espacio Económico Europeo. Esta decisión busca generar recursos para enfrentar desafíos de mantenimiento y renovación.
La emblemática institución parisina, conocida por su vasta colección de arte, ahora requerirá a los turistas foráneos una tarifa de 32 euros (aproximadamente 37 dólares) para explorar sus 73.000 m². Esta nueva cifra representa un aumento significativo de 10 euros (11,6 dólares) en comparación con el precio actual.
Un Museo con Desafíos Financieros
En el último año, el Louvre recibió 8,7 millones de visitantes, de los cuales el 69% eran extranjeros. Con el nuevo ajuste en las tarifas, la administración espera recaudar entre 15 y 20 millones de euros (17,3 a 23,2 millones de dólares) anuales adicionales. Estos fondos se destinarán a abordar los «problemáticas estructurales» que enfrenta la institución, evidentes en una recent informe del Tribunal de Cuentas que revela una falta de planificación en los necesarios proyectos de inversión.
Incidentes de Seguridad en el Louvre
Además de la necesidad de inversiones, el robo de joyas de la corona francesa el pasado octubre expuso deficiencias en los sistemas de seguridad del museo, resaltando la urgencia de mejorar sus instalaciones.
Reacciones a la Nueva Tarifa
La subida en la tarifa no ha sido bien recibida por todos. Desde enero de 2024, el costo de entrada ya había pasado de 17 a 22 euros (19,7 a 25,5 dólares) para todos los visitantes. Ahora, sindicatos y organizaciones han manifestado su oposición al aumento, argumentando que debería garantizarse el «acceso universal» a los tesoros del Louvre.
Opiniones Divididas entre los Turistas
Los turistas también se han mostrado divididos ante el nuevo precio. Kevin Flynn, un visitante australiano, considera el costo «aceptable» en comparación con entradas en otros destinos europeos. Por el contrario, Joohwan Tak, de Corea del Sur, lo califica de «injusto», subrayando que «todos somos seres humanos» y que la diferencia en el costo es notable.
Marcia Branco, turista brasileña, considera que aunque pueda entender la lógica de precios en países con menos recursos, en París, un lugar de riqueza, este aumento no resulta apropiado.
