Gustavo Bermúdez: El Galán del Teatro que Mantiene el Misterio
Reconocido por su inconfundible voz y su estilo reservado, Gustavo Bermúdez regresa al teatro en Mar del Plata junto a figuras como Martín Bossi y Laurita Fernández. En esta charla, revela su pasión por la actuación y su vida más allá del escenario.
Una Temporada Soñada en Mar del Plata
Con una sonrisa, Bermúdez comparte su entusiasmo por regresar a Mar del Plata. «Después de tantos años sin hacer teatro aquí, tenía muchas ganas de volver. Mis vacaciones de infancia estaban llenas de recuerdos en esta ciudad, así que estoy feliz de pasar el verano en ‘La Feliz’.
La Magia de la Comedia
Sobre su experiencia en «La cena de los tontos», el actor confiesa que la química entre el elenco es excepcional. «No solo me resulta difícil contener la risa con Martín Bossi, sino que todos son muy divertidos. La obra toca temas importantes, como el bullying, mientras se hace reír al público. Es una experiencia inolvidable,» afirma Bermúdez.
Privacidad en un Mundo Expuesto
En la era de la sobreexposición, Bermúdez resguarda su vida personal. «Mi lado público es conocido, pero protejo lo privado. Creo que hay un equilibrio entre ambos mundos que he mantenido durante años,» dice, refiriéndose a su relación con Verónica Varano y el respeto mutuo con los medios.
Memorias de un Grande
Al recordar a Héctor Alterio, su compañero en «Alén, luz de luna», Bermúdez destaca su humildad y talento. «Fue un honor trabajar con él. La convivencia y las largas horas de grabación nunca lo hicieron quejarse,» reflexiona el actor, quien respeta profundamente a aquellos que han contribuido a su carrera.
La Evolución de la Televisión
Hablando sobre su trayectoria, Bermúdez defiende el valor de la televisión abierta. «Las plataformas son herramientas, pero la televisión crea un vínculo más fuerte con la audiencia. Ojalá las producciones televisivas encuentren el camino para revivir esa conexión,» asegura.
Un Legado de Historias
El actor también lamenta cómo la industria ha minimizado la novela como género. «Crear una telenovela diaria es uno de los trabajos más exigentes. Mantener la atención del público capítulo tras capítulo es una hazaña,» concluye, recordando la rica tradición que ha caracterizado a las ficciones argentinas.
