La Historia como Herramienta de Disputa Ideológica: El Caso de Milei y San Martín
En el cruce de las narrativas políticas contemporáneas, la historia se convierte en un campo de batalla. Javier Milei busca reinterpretar a José de San Martín, usando su legado para respaldar su agenda libertaria.
Enzo Traverso, reconocido pensador contemporáneo, ha explorado la historia no solo como un ámbito académico, sino como un terreno de conflictos ideológicos. En su obra La historia como campo de batalla, argumenta que la memoria histórica no es una representación neutra, sino una herramienta que se utiliza para legitimar discursos sobre el presente. Este concepto cobra vida al analizar cómo Javier Milei intenta apropiarse del legado de José de San Martín.
El Relato Liberal y Julio Argentino Roca
Todo comenzó con Julio Argentino Roca, figura emblemática del liberalismo argentino. Milei lo presenta como el fundador de una nación próspera, prometiendo restaurar el prestigio de Argentina tras una crisis atribuida al populismo. Sin embargo, esta figura presenta contradicciones: aunque promovió el Estado como un motor de la economía, su legado complica el discurso actual. Por ello, su figura ha sido silenciada.
La Adoración por San Martín
Como contraste, San Martín se presenta como un prócer sin ideología definida. La reciente exaltación por parte de Milei hacia San Martín y su famoso sable responden a una estrategia mediática. En un intento por conectarse con el pueblo, Milei toma a San Martín como un símbolo idóneo: un luchador por la independencia que se exilió ante los conflictos internos, interpretando su historia de forma que resuene con su crítica a la «casta política».
La Batalla de San Lorenzo: Una Reinterpretación Estratégica
El acto simbólico montado por «La Libertad Avanza» para recrear la Batalla de San Lorenzo no solo busca reivindicar la figura de San Martín; también representa una clara vendetta política. Si Cristina Kirchner había decidido que el sable corvo debía ir al Museo Histórico Nacional, Milei ahora lo reivindica como parte del legado de los Granaderos, aislando al kirchnerismo en el proceso.
La Mítica Sanmartiniana
La reinterpretación histórica no es novedad en el debate político argentino. Tulio Halperín Donghi, un influyente historiador, señala cómo San Martín fue despolitizado y transformado en un héroe consensual, un símbolo que todos pueden reivindicar sin controversias. A través de esta narración, se ha logrado crear un relato en que San Martín se presenta como un héroe sin partidos ni enemigos, un líder cuya figura puede ser utilizada por diversas ideologías.
La Despolitización de San Martín
De acuerdo con Halperín Donghi, el relato histórico construido por Bartolomé Mitre transforma a San Martín en un emblema de la unidad nacional, un protagonista de la Revolución de Mayo que carece de un modelo político claro para el país que liberó. Este consenso permite que todos, desde radicales hasta peronistas, reclamen su legado.
Reivindicación Actual
La forma en que Milei incorpora a San Martín en su discurso es simple pero perceptiva: justifica su exilio como un acto patriótico, en oposición a las decisiones políticas de su tiempo. Al hacerlo, establece un paralelismo entre su figura y su crítica al estado actual de la política argentina. Tanto Milei como San Martín aparentemente buscan liberar a la nación de las cadenas que la han limitado.
En última instancia, el análisis de Traverso resuena más que nunca: la historia se convierte en un escenario de disputa donde diferentes interpretaciones buscan validar acciones y ideologías del presente.
