Desafíos Financieros: La Estrategia del Gobierno para Enfrentar la Deuda en 2026
Un reciente análisis de la consultora Empiria, encabezada por Hernán Lacunza, revela cómo el Gobierno argentino logró afrontar sus compromisos de deuda en dólares para principios de 2026, a pesar de un panorama económico complicado marcado por reservas limitadas.
Soluciones Creativas en Épocas de Crisis
Según el informe, el pago de aproximadamente USD 4.400 millones en bonos, frente a una disponibilidad de solo USD 1.700 millones, se resolvió mediante una serie de medidas financieras innovadoras. Entre ellas se encuentra la emisión del BONAR 2029 por USD 910 millones y la concesión de represas, que generó USD 707 millones.
Además, se ejecutó una operación de REPO del Banco Central, que permitió acceder a USD 3.000 millones a una tasa anual del 7,4%. Esto requirió también el uso de bonos como AL35 y AE38 como garantías. Sin embargo, el Tesoro deberá reorganizar cerca de USD 2.000 millones destinados a la recompra con pesos, lo que aumenta la presión sobre la estrategia financiera futura.

Perspectivas para 2026: Un Escenario Complicado
Tras las elecciones de medio término y el apoyo del Tesoro de EE. UU., la proyección para el cierre de 2025 parecía optimista para estabilizar el esquema cambiario. Sin embargo, las recientes dificultades para acumular reservas han generado suspicacias en el mercado.
El informe resalta la incertidumbre que ha permeado en la respuesta del mercado, subrayando que, a pesar de haber colocado un nuevo bono en el ámbito local, el Gobierno no ha podido regresar al mercado internacional, dependiendo nuevamente de las reservas del Banco Central.
A medida que se acerca julio de 2026, los compromisos en moneda extranjera que se avecinan se convierten en un importante foco de atención.

Obligaciones y Retos ante Organismos Internacionales
El informe también menciona los pagos inminentes con el Fondo Monetario Internacional y otras entidades que suman un total de USD 9.600 millones. Si bien la intención de cumplir con estas obligaciones es evidente, algunos mecanismos de financiamiento empleados durante esta transición podrían no ser viables en un entorno macroeconómico más estable.
En este contexto, el objetivo de generar USD 10.000 millones en reservas se presenta como un reto significativo, especialmente ante la persistencia de controles cambiarios que limitan la entrada de divisas.
Empiria anticipa que las tasas de interés en pesos seguirán siendo altas y volátiles, influenciadas por la inestabilidad en la demanda de dinero y la situación del mercado cambiario, lo que plantea serias interrogantes sobre la sostenibilidad financiera a lo largo de 2026.
