miércoles, enero 14, 2026
InicioNoticias destacadasEl 'tesoro invisible' de los suelos argentinos que combate el cambio climático

El ‘tesoro invisible’ de los suelos argentinos que combate el cambio climático

Argentina Descubre un "Tesoro Invisible": Se Revela la Magnitud del Carbono en sus Suelos

Las últimas investigaciones destacan que los suelos argentinos contienen un impresionante volumen de carbono orgánico, lo que posiciona al país en la lucha contra el cambio climático.

EL CALAFATE.- Un estudio innovador, liderado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en colaboración con universidades y el Conicet, ha revelado que los suelos de Argentina almacenan cerca de 13.190 millones de toneladas de carbono orgánico (Pgc) en los primeros 30 centímetros. Esto representa aproximadamente el 1,95% de la reserva mundial de carbono en la capa superficial.

Un Mapa Actualizado para un Tesoro Subterráneo

Para obtener una visión más precisa del carbono en el país, los investigadores aplicaron un algoritmo de aprendizaje automático, superando los resultados del mapa de 2018. Esta colaboración integral incluye a la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y diversas universidades, proporcionando datos vitales sobre las reservas de carbono y su gestión sostenible.

Pastizales analizados por el equipo multidisciplinar

El Carbono Orgánico: Clave para la Productividad y el Clima

Según un artículo publicado en la revista Ciencia del suelo, el equipo multidisciplinario, encabezado por Juan José Gaitán y Pablo Peri, ha conseguido mapear con asombrosa precisión el “tesoro invisible” que poseen los suelos argentinos. Este carbono orgánico no solo es esencial para la productividad agrícola, sino que también actúa como un sumidero crucial en la lucha contra el cambio climático al absorber dióxido de carbono de la atmósfera.

Peri, coordinador del Programa Nacional Forestales del INTA, destacó que hay un creciente interés mundial en estimar y mapear las reservas de carbono, buscando maximizar su potencial para la captura de carbono mediante un manejo adecuado.

Base Fundamental para Nuevas Iniciativas

Las estimaciones sobre el carbono orgánico del suelo ofrecen una base importante para implementar iniciativas que promuevan la captura de carbono, vinculadas a cambios en el uso de la tierra y técnicas de producción. La gestión sostenible de las tierras debe enfocarse en mantener o aumentar las reservas de carbono, lo que contribuye a mejorar la fertilidad y productividad del suelo.

Los científicos procesaron datos de 5,377 ubicaciones a nivel nacional entre 2015 y 2022, identificando solo 10 variables críticas que explican la mayor parte de la distribución de carbono en el suelo. La temperatura demostró ser el factor más influyente: a mayor temperatura, menor capacidad del suelo para retener carbono debido a su rápida descomposición.

Distribución Regional y sus Implicaciones

Las zonas más frías, como la Patagonia y el bosque andino-patagónico, presentan concentraciones más elevadas de carbono, a diferencia de las regiones cálidas del norte. Esto se debe a la mayor descomposición que ocurre en climas más cálidos.

Se analizaron 5,377 sitios en todo el territorio nacional

Además, la vegetación, medida por índices satelitales, emergió como el segundo factor más significativo. Un mayor cubrimiento vegetal incrementa la materia orgánica en el suelo, lo cual es beneficioso para la salud del ecosistema.

Tecnología de Mapeo para un Futuro Sostenible

Este trabajo innovador propone la utilización de tecnologías digitales no solo para estimar las reservas de carbono, sino también para evaluar la incertidumbre y variabilidad asociada a estas estimaciones. La Patagonia, el Chaco Seco y las Pampas concentran más del 50% del carbono orgánico del país, con los bosques andinos patagónicos destacándose con casi 130 toneladas de carbono por hectárea.

Mapa de almacenamiento de carbono orgánico del suelo (COS) en Argentina

De acuerdo con el estudio, los pastizales acumulan el 61% del total de carbono orgánico del país, mientras que otros ecosistemas contribuyen en menor medida: tierras forestales (23%), tierras agrícolas (13%) y humedales (3%).

Peri subraya la relevancia de esta actualización en el mapa para la implementación de proyectos de bonos de carbono, contribuyendo a identificar áreas donde la gestión puede ser optimizada para aumentar estas reservas. Mantener redes de monitoreo y ensayos a largo plazo es crucial para generar información científica relevante tanto a nivel nacional como global.

Investigadores colaboran en estudios interdisciplinarios sobre suelos

La reciente publicación mejora la version anterior del mapa realizado por Olmedo et al. en 2018, utilizando datos más recientes y homogéneos. Entre los avances metodológicos se incluyen:

– Datos actualizados obtenidos en la última década.

– Estandarización a través de mediciones directas que mejoraron la precisión del modelo.

– Refinamientos geográficos que excluyeron áreas no relevantes para una estimación más realista.

Este mapa se presenta como una herramienta esencial para que Argentina cumpla sus compromisos internacionales en el marco del Acuerdo de París, y para desarrollar estrategias de manejo sostenible vitales en los esfuerzos contra el cambio climático.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

Most Popular

Recent Comments