Irán y Estados Unidos: La Tensión Escalando por el Control del Estrecho de Hormuz
La confrontación entre Irán y Estados Unidos se intensifica tras una contundente amenaza de Teherán, que podría alterar el panorama energético global. Expertos advierten sobre las severas repercusiones de un posible conflicto.
Según el analista Alberto Ruskolekier, Irán ha dejado claro que, si Estados Unidos lleva a cabo algún ataque, están dispuestos a bloquear el Estrecho de Hormuz. Esta área es fundamental para el comercio internacional, dado que representa el 20% del petróleo que circula en todo el mundo, con un tránsito diario de 20 millones de barriles.
Un cierre del estrecho podría provocar un aumento drástico en los precios del petróleo. “El petróleo WTI, que actualmente cotiza alrededor de 61 dólares, y el Brent en 76, podrían escalar hasta cerca de 100 dólares por barril”, advirtió Ruskolekier, generando temores sobre una inflación global significativa.
Reacciones Regionales y el Riesgo de Conflicto Ampliado
La amenaza iraní no se detendría en el ámbito energético. Ruskolekier afirma que Irán tiene la intención de responder a nivel regional, apuntando a países como Israel, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. “En el pasado, estos países han interceptado misiles enviados por Irán”, recordó.
La gran pregunta gira en torno a la reacción de Washington. “¿Atacará Estados Unidos?”, se cuestiona Ruskolekier, advirtiendo que un ataque limitado no alteraría la influencia iraní, ya que continuarían desarrollando misiles y drones.
Una Visión Fundamentalista y el Juego Geopolítico
Irán opera con una visión estructural y fundamentalista que persigue establecer un califato en la región. Esta doctrina ha estado presente desde 1979 y se complica por la influencia de actores en Africa Oriental y Yemen.
Ruskolekier identifica a Etiopía como un país clave en su alineación más occidentalizada, mientras que prevé que Yemen, como un proxy de Irán, podría actuar sin dudar.
La Posibilidad de un Bloqueo Temporal
En cuanto a la viabilidad de un bloqueo del Estrecho de Hormuz, Ruskolekier sostiene que “el bloqueo tendría patas cortas”, ya que Irán también depende de las importaciones que llegan por esa vía. El equilibrio global no tolerará la extorsión continua por parte del régimen iraní.
Así, se perfila un futuro incierto: “O el régimen se destruye, o esta situación anómala seguirá en los próximos años”, concluyó Ruskolekier.
